Vexílla Regis

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LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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jueves, 17 de agosto de 2017

IMPRESIONES DE UN ANGLOCATÓLICO SOBRE EL ORDINARIATO


Traducción del artículo de Andrew Sabisky para CATHOLIC HERALD. El autor del artículo es parte de la Iglesia de Inglaterra, pero es interesante su análisis de por qué los anglocatólicos en su país prefieren seguir en el anglicanismo que no acogerse a la figura contemplada en

POR QUÉ LOS ANGLOCATÓLICOS NO SE UNEN AL ORDINARIATO
Además de la teología, hay razones prácticas y personales que hacen que los anglicanos altos no se conviertan al catolicismo.
  
Adoración solemne al Santísimo en la iglesia anglocatólica de San Silas (Kentish Town, Londres)
 
La semana pasada en este sitio, Francis Phillips notó las muchas “características tradicionalmente católicas” de algunas parroquias anglicanas de la High Church, y se asombraba de por qué muchos anglocatólicos (como yo) no nos unimos al Ordinariato [de Nuestra Señora de Walsingham]. Tenemos nuestras razones teológicas, por supuesto. Pero también razones más prácticas y consideraciones inmediatas que los lectores católicos quizá no toman en cuenta.
   
Primero, el sistema de supervisión episcopal alternativo lleva a nuestras parroquias a ponerse bajo la supervisión de un “obispo vagante” [visitador episcopal provincial] varón que no ordena mujeres al sacerdocio. Las facciones anglocatólica y evangélica conservadora de la iglesia, con estructuras de “iglesia dentro de la iglesia” están creciendo y floreciendo. Estas estructuras parecen tornarse cada vez más poderosas conforme pasa el tiempo.
  
Segundo, a pesar de los mejores esfuerzos del Papa Benedicto XVI, es un secreto a voces que la jerarquía católica en Inglaterra y Gales nunca ha tenido en bien al Ordinariato. Se convirtió en una suerte de gueto desfavorecido. Incluso si un sacerdote o parroquia tiene una relación dudosa con la jerarquía de la Iglesia de Inglaterra, es poco probable que mejore su situación cruzando el Tíber.
  
Tercero, al clero de la Iglesia de Inglaterra se les permite cierta libertad para manejar sus parroquias como mejor consideren. Muchas de las parroquias anglopapalistas usan íntegramente el Rito Romano. Algunas otras usan el Misal Inglés, una liturgia singularmente maravillosa que combina una bella traducción del Rito Tridentino en un dialecto hierático del siglo XVI con los destellos del Libro de Oración Común. Esto es casi ciertamente contrario al Derecho Canónico, pero los obispos generalmente se hacen de la vista gorda. Tal libertad no es la práctica general de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales, que, desde una perspectiva externa, parece en cambio más controladora sobre sus sacerdotes y parroquias.
 
Cuarto, el Anglocatolicismo tiene su propio martirologio, fuente de gran orgullo. Ve a los grandes santuarios anglocatólicos e inevitablemente escucharás con cuidado la historia del sacerdote del siglo XIX que fue a prisión por los delitos de poner velas sobre el altar y vestir ornamentos eucarísticos. Hombres como el Padre Alexander Heriot Mackonochie (el “mártir de St. Alban’s”), el Padre Arthur Tooth y el Padre Thomas Pelham Dale lucharon heroicamente por su visión de la catolicidad de la Iglesia de Inglaterra. Sus sucesores encuentran poco probable abandonar fácilmente el camino antiguo.
 
Por encima de lo anterior, por supuesto, todo sacerdote anglicano que vaya a Roma tiene que suscribir Apostólicæ Curæ, admitiendo la invalidez de su ministerio anterior. ¿Sorprende que la mayoría no lo hace?

OTRAS PLUMAS: EL DINERO NO PUEDE SALVAR AL CATOLICISMO ALEMANA

Traducción del artículo escrito por Anian Christoph Wimmer para CATHOLIC HERALD (Inglaterra).
  
Obispos de camino a la Basílica de los Catorce Santos Auxiliadores, cerca de Bad Staffelstein (Baviera)
  
Hay una paradoja en el corazón del catolicismo alemán contemporáneo. Por un lado, las cifras oficiales pintan un severo cuadro de declive continuo en términos de membresía eclesial, asistencia a Misa y participación en los sacramentos. Por el otro, la Iglesia en Alemania es enormemente rica y continúa teniendo influencia significativa en el interior y en el exterior, no solamente en el Vaticano. La combinación de una exigua influencia espiritual y mayor poderío financiero no se ve saludable: no sorprende que un obispo, Rudolf Voderholzer, haya llamado por una nueva “Reforma” diferente a la de Lutero hace 500 años.
 
Las últimas cifras de la Conferencia de Obispos Católicos de Alemania (DBK) muestran una imagen familiar. Más de 160.000 católicos abandonaron la Iglesia en 2016, mientras que sólo 2.574 se convirtieron a ella (la mayoría desde el luteranismo). El número total de sacerdotes en Alemania en 2016 era de 13.856 –una caída de más de 200 desde el año anterior-. Matrimonios, confirmaciones y otros sacramentos todos en declive. El sacramento de la Confesión, del cual la DBK no provee datos, para todos los intentos y propósitos desapareció de muchas, si no de casi todas las parroquias.
 
Estas últimas estadísticas son sólo el más reciente ejemplo de una tendencia de larga data. A lo largo de la década de 1950 y 1960, el número de católicos alemanes que iban a la iglesia el Domingo era casi estable, siendo conservadores, entre 11,5 y 11,7 millones por año. Pero desde 1965, la asistencia súbitamente comenzó a bajar: de 10,2 millones en 1970 a 7,8 millones en 1980, bajó a 4,4 millones en 2000. Para 2015, apenas 2,5 millones de católicos iban a la iglesia el Domingo. Mientras tanto, el el número de católicos permanece en 23,8 millones –poco menos que la tercera parte de la población-. Así que no es de sorprenderse que el año pasado, solo uno de cada diez católicos alemanes adorara a Dios el Domingo asistiendo a la Santa Misa (y esa estadística es menor en un tercio a la del 2000).
 
Hay un alto nivel de diversidad regional a lo largo de Alemania, resultando en marcadas diferencias en el número de feligreses dependiendo de dónde vives. La asistencia es la más baja en las regiones históricamente católicas a lo largo del Rin, con las diócesis de Aquisgrán y de Espira registrando un promedio de sólo 7,8 % de católicos que van a Misa el Domingo.
 
Las tasas de asistencia más alta pueden encontrarse en las pequeñas comunidades de la diáspora en el otrora sector comunista oriental, en lugares como Sajonia y Turingia. Aquí, los promedios están cerca del 20 %. Un cerrado segundo puesto lo ocupan algunas partes de Baviera, patria del Papa Emérito Benedicto XVI, donde una larga historia de identidad católica continúa mostrando señales de vida, creciendo, a veces aleatoriamente, en un área famosa por sus iglesias barrocas. Estas hermosas estructuras, evidencia de la Contrarreforma, aún están en pie gracias al apoyo de la Iglesia; incluso si la exuberancia de la Reforma Católica, confianza y la Lebensfreude hoy en día son una añoranza.
 
La razón de por qué estas iglesias y muchos otros edificios, desde Baviera hasta el Mar del Norte, continúan siendo cuidadosamente mantenidos, aún cuando cada vez menos son frecuentados, es la misma razón por la cual las diócesis tienen miles de empleados, y por qué la Iglesia es uno de los mayores empleadores en el país: es porque la Iglesia puede pagarlos.
 
Como está prescrito en el sistema de impuestos de la Iglesia alemana, los católicos pagan un monto equivalente al ocho o nueve por ciento –dependiendo de en qué estado viven– adicional en su planilla por ingresos. De esta fuente, la Iglesia recibió la suma récord de 6 millardos de euros (5,4 millardos de libras esterlinas) en 2016. Gracias a la boyante economía alemana, la salida de miles de católicos cada año no ha afectado (todavía) las arcas eclesiales. Aún más, muchas actividades de la Iglesia son patrocinadas total o parcialmente por los estados, incluyendo instituciones educativas y hasta el salario de muchos obispos. Ellos por lo general reciben mensualmente más de £9.000.
 
En cada diócesis, prolifera una plétora de empleos y encargos, desde comisiones artísticas diocesanas decorando museos y exhibiciones hasta ingenieros ambientales asesorados por expertos en ecología sobre cómo hacer los edificios parroquiales sustentables. De hecho, la Iglesia Católica, junto con la Iglesia Evangélica Luterana alemana (EKD), es el segundo mayor empleador del país, justo detrás del sector público. Desde jardines infantiles a escuelas, hospitales a casas de retiro, comida en camiones a la mayoría de servicios de Cáritas, la Iglesia está involucrada en cada etapa y en cada área de la vida alemana.
 
Ella también maneja una gran red de organizaciones de caridad que contribuye con ayudas y asistencia en cifras que llegan a cientos de millones de euros. En 2015, proyectos en África, Asia, América latina y Europa oriental recibieron más de 451 millones de euros en fondos de organizaciones de ayuda católica alemana.
 
Con tanta influencia y dinero a la mano, uno podría esperar que los obispos usaran ese dineral para predicar el Evangelio y evangelizar a una sociedad crecientemente secular.
  
Y todavía, esto es lo único que elude la Iglesia en Alemania, que nada en dinero: su razón social de predicar el Evangelio y velar sobre las ovejas, ayudando a un creciente rebaño a conocer, amar y servir mejor a Dios.
 
“La fe se ha evaporado”, me dijo un nostálgico cardenal Friedrich Wetter en 2014. Wetter, un clérigo profundamente espiritual y orante, fue arzobispo de Múnich y Frisinga entre 1982 y 2007. Él sucedió a Joseph Ratzinger en este rol, y fue predecesor del cardenal Reinhard Marx. Habíamos pasado la última hora hablando casi principalmente sobre Edith Stein, una santa que admira grandemente. Cuando le pregunté por qué pensaba que esta “evaporación” había tenido lugar, encogió los hombros, mordiéndose los labios. Era el tipo de encogimiento que haces cuando te preguntan sobre fuerzas deterministas, cosas que no puedes cambiar.
  
Cuando la realidad presente de la Iglesia –espiritualmente empobrecida y en decadencia, aunque rica en recursos materiales– es discutida, se presentan dos sugerencias. Algunos proponen que el impuesto eclesial debe ser abolido. Ellos parecen asumir que si el dinero no resuelve el problema, entonces su ausencia lo hará (aunque hay algo de mérito a la idea, raramente se piensa lo que sigue). La otra respuesta es un apelo por más heterodoxia.
 
El obispo Voderholzer, de la diócesis de Ratisbona, reciente notó cuán “inusuales” eran estas sugerencias. En un sermón que atrajo multitudinarias atenciones, el obispo bávaro dijo: “De nuevo y de nuevo, hemos vendido la idea de que hay una solución universal para revertir estas tendencias y mantener el prestigio social. Habíamos dicho que debemos –cito– ‘abrirnos aún más y desechar los dogmas conservadores’. Habíamos hablado también de estos medios: abolición del celibato sacerdotal; delegar diferentes responsabilidades y vocaciones de mujeres y hombres en la Iglesia y también la admisión de mujeres al ministerio apostólico”.
 
En lugar de esos debates y demandas, Voderholzer propuso algo completamente diferente. En el aniversario de un cisma que es comúnmente llamado “reforma”, el obispo le recordó a su rebaño un significado diferente, que es el único camino hacia adelante para la Iglesia alemana:
“El primer y más importante paso en este camino es la lucha diaria por la santidad, escuchar la Palabra de Dios y estar preparado para comenzar la reforma de la Iglesia desde uno mismo. Eso es lo que la reforma significa: renovar la fe desde adentro, restaurar la Imagen de Cristo, que es impresa en nosotros en el bautismo y la confirmación. Lo que nos ha sido dado, por la gracia de Dios, donde esto suceda, también hace a la gente de nuestro tiempo una vez más curiosa sobre la fe que llevamos. Y entonces también seremos capaces de llevar testimonio de la esperanza que nos llena”.
 
Anian Christoph Wimmer es editor de CNAdeutsch.de

SAN LIBERATO Y SUS COMPAÑEROS, MÁRTIRES

“Que nadie de vosotros tenga que sufrir como asesino, ladrón, malhechor o delator; pero si sufre por ser cristiano, que no se avergüence, sino que glorifique a Dios por llevar ese nombre”. (I Pedro 4, 15-16)
  
Martirio de San Liberato y sus compañeros 
  
Grandes fueron los estragos que hizo en África el furor del rey vándalo llamado Hunerico, que seguía la secta de los herejes arrianos; pero en el año séptimo de su reinado, publicó un edicto sobremanera impío y sacrilego, por el cual mandaba que se arrasasen todos los monasterios, y se profanasen todas las iglesias consagradas a honra de la santísima Trinidad. Vinieron, pues, los soldados de Hunerico a un convento de monjes que vivían con gran ejemplo y opinión de santidad, debajo del gobierno del santo abad Liberato, entre los cuales se hallaba el diácono Bonifacio, los subdiáconos Servo y Rústico, y los santos monjes Rogato, Séptimo y Máximo: y habiendo los bárbaros derribado las puertas del monasterio, maltrataron con gran inhumanidad a aquellos inocentes siervos del Señor, y los llevaron presos a Cartago, y al tribunal de Hunerico. Les ordenó el tirano que negasen la fe del bautismo y de la santísima Trinidad; mas ellos confesaron con gran conformidad, un solo Dios en tres Personas, una sola fe y un solo bautismo: y añadió en nombre de todos san Liberato: “Ahora, oh rey impío, ejercita, si quieres, en nuestros cuerpos las invenciones de tu crueldad; pero entiende que no nos espantan los tormentos, y que estamos prontos a dar la vida en defensa de nuestra fe católica”. Al oír el hereje estas palabras, bramó de rabia y furor, y mandó que le quitasen de delante aquellos hombres y los encerrasen en la más oscura y hedionda cárcel. Pero los católicos de Cartago hallaron modo de persuadir a los guardas, que soltasen a los santos monjes; y aunque éstos no quisieron verse libres de las prisiones que llevaban por amor de Cristo, aprovecharon alguna libertad que se les concedió en la misma cárcel, para esforzar a otros muchos cristianos que por la misma fe estaban cargados de cadenas: lo cual habiendo llegado a oídos del tirano, castigó severamente a los guardas, y con despiadados suplicios a los santos monjes. Dio luego orden que aprestasen un bajel inútil y carcomido, y que habiendo echado en él buena cantidad de leña, pusiesen sobre ella a los santos confesores atados de pies y manos, y los abrasasen en el mar. Mas aunque los verdugos una y muchas veces aplicaron hachas encendidas en las ramas secas amontonadas en el barco, nunca pudo prender en ellas el fuego. Atribuyó el bárbaro monarca aquel soberano prodigio a artes diabólicas y de encantamiento: y bramando de rabia, mandó que a golpes de remos les quebrasen las cabezas hasta derramarles los sesos, y los echasen en la mar. Arrojaron las olas a la playa los sagrados cadáveres de los santos mártires; y habiéndolos recogido los católicos, los sepultaron honoríficamente.
  
Flos Sanctorum, P. Francisco de Paula Morell, 1890
  
REFLEXIÓN
La historia de todas las herejías ha sido siempre la historia de los odios sangrientos, de los sacrílegos desmanes, y de las más insoportables tiranías. Semejantes acciones propias de aquellos Vándalos, han hecho en nuestros días, en muchas partes, los enemigos de la fe católica, robando monasterios, profanando sacrílegamente los templos de Dios, y asesinando villana y cruelísimamente a indefensos religiosos, sacerdotes y vírgenes consagradas a Dios. Inhumanos han sido pues como los Vándalos, pero más hipócritas y traidores que ellos porque han cometido tales crímenes a pesar de andar pregonando humanidad, tolerancia y libertad de pensamiento.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que nos concedes la dicha de celebrar el nacimiento para el cielo de san Liberato y sus compañeros, mártires; otórganos también la gracia de gozar de su compañía en la eterna bienaventuranza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

miércoles, 16 de agosto de 2017

LA DEVOCIÓN A LA SANTA FAZ EN LA ORTODOXIA

En la Ortodoxia y el Catolicismo de Rito Oriental, se tiene en gran veneración un icono que llaman “no hecho por mano de hombre” (en griego Ἀχειροποίητος y en ruso Нерукотворные), el cual representa generalmente la Santa Faz de Jesucristo. De hecho, puede considerarse como uno de los iconos que más devoción tiene en estas ramas.

El Mandylion de Edesa surgió, según la tradición, después de que el rey Agbaro (ܐܲܒ݂ܓܵܪ) V de Edesa enviase en el año 32 una carta a Jesús, cuya fama había llegado a su atención, para pedirle que fuera a su corte para sanarlo de una enfermedad incurable (Eusebio de Cesarea dice que era lepra), y Le ofreció asilo en su ciudad frente al odio de los judíos. Entre la delegación enviada por el monarca estaba Ananías, cronista y jefe de los reales archivos, que además era pintor. Ananías llegó cuando Jesús predicaba a una multitud de gentes (por lo que no pudo acercarse a Él). Trató de pintar a lo lejos, pero no pudo captar su imagen al quedar deslumbrado por la luz que irradiaba el rostro de Jesús. En respuesta, Jesús le mandó decir que
“es preciso que Yo cumpla aquí todas las cosas para las cuales he sido enviado, y que, después de haberlas cumplido, vuelva a Aquel que me envió. Y, cuando haya vuelto a Él, te mandaré a uno de mis discípulos, para que te cure de tu dolencia, y para que comunique a ti y a los tuyos el camino de la bienaventuranza”. 
  
Tiempo después, San Judas Tadeo (los griegos y siríacos aseguran que San Tadeo de Edesa, discípulo de Santo Tomás) se presentó ante el rey Abgaro, con un retrato de Jesús. Al hacer ostensión de la imagen de Jesús, el rey sanó de su enfermedad y posteriormente se hizo bautizar con toda su corte y el pueblo. Abgaro conservó en gran devoción la imagen de Jesús, poniéndola en lo alto de la puerta de la ciudad con la inscripción “Oh Cristo Dios, no dejes confundidos a quienes esperan en Ti”, pero al morir, uno de sus sucesores apostató y quiso perseguir a la Iglesia. Frente a esto, el obispo recibió mandato de ocultar la imagen con una lámpara encendida tras un azulejo. Pasaron muchos años, y la gente se olvidó del Mandylión. Pero en el 545, durante el asedio del emperador persa Cosroes I a Edessa, la Santísima Virgen se apareció al obispo Eulabio y le ordenó sacar la imagen del nicho que tenía en la muralla, y de esa manera la ciudad se salvaría de sus enemigos. Al abrir el nicho, encontraron el Mandylión y la lámpara aún ardiendo, pero la imagen se copió en el azulejo, el cual pasó a llamarse el cual pasó a llamarse “Keramidión” (se cree que dicho icono está actualmente en la iglesia de San Bartolomé de los Armenios en Génova, donde llegó luego de que el Dux Leonardo Montaldo lo recibiera del emperador bizantino Juan V Paleólogo). Al realizar una procesión con la Imagen, las tropas persas se dieron a la fuga.
http://www.cattoliciromani.com/58-liturgie-orientali/34898-segnalazione-sindone-e-liturgia-bizantina
    
El Mandylion desapareció durante la conquista sasánida de Edesa en 609, reapareciendo en el año 944 al ser canjeado por un grupo de prisioneros musulmanes. La imagen de Edesa se llevó a Constantinopla y fue recibida con todos los honores por el emperador Romano I, que la depositó en el Palacio Imperial, donde permaneció hasta que los cruzados saquearon la ciudad en 1204 y se llevaron gran parte de los tesoros a Occidente. De ahí en adelante, las hipótesis varían: unos afirman que llegó a Francia con otras reliquias y desapareció con la Revolución, mientras que otros aseguran que en realidad se trataba de la Sábana Santa de Turín, doblada en forma conveniente para ser guardada en un cofre.
 
Durante el período de la herejía iconoclasta, aquellos que defendían la veneración de las imágenes. y que por ellas derramaron su sangre, cantaban el tropario del Mandylión. Como prueba de la validez de la veneración de los iconos, el papa Gregorio II (715-731) envió una carta al emperador bizantino, en la cual destacaba la curación del rey Abgaro y la estadía del icono Acheiropoietos en Edessa como un hecho de conocimiento general. El calendario litúrgico bizantino consagra el 16 de Agosto como el día del Mandylión, con motivo de su traslación a Constantinopla en el 944. En Rusia (nación que tenía el Mandylión como estandarte en las batallas), la costumbre es que el creyente, antes de entrar a un templo, lea el tropario del icono del Salvador, junto a otras oraciones:
Veneramos tu imagen purísima, oh Dios, y pedimos perdón de nuestros pecados, oh Cristo Dios. Por tu propia voluntad quisiste ascender a la Cruz en la carne, para liberar a tus creaturas de la esclavitud del Enemigo. Por esto, en acción de gracias Te clamamos en alta voz: “Tú lo has llenado todo de gozo, oh Salvador nuestro, viniendo a salvar al mundo”.

UN EPISODIO DE LA PRIMERA CRUZADA

El 12 de Agosto de 1099 las milicias cruzadas guiadas por Gogofredo de Bouillon, “Advocátus Sancti Sepúlchri”, y por Arnulfo de Roeux, Patriarca latino de Jerusalén, desbarataron en Ascalón el ejército mahometano comandado del visir fatimida Al-Afdal Shahanshah. Dios, a pesar de la discordia de los príncipes cristianos reluctantes a obedecer al sabio Godofredo, llevó a buen término la obra de la Primera Cruzada, demostrando cual fuese el poder de la Cruz sobre la Medialuna. El mismo jefe mahometano, desconcertado por la derrota, exclamó: “Oh Mahoma! Será verdad que el poder del Crucificado es más grande que el tuyo, visto que los cristianos han dispersado a tus discípulos”. Al día siguiente, para agradecerle al Señor de los ejércitos por la victoria alcanzada, el estandarte del visir, capturado por los cristianos, fue depuesto en la Basílica del Santo Sepulcro.

AKATHISTOS DE NUESTRO DULCÍSIMO SEÑOR JESUCRISTO

Traducción del artículo publicado en FULL OF GRACE AND TRUTH
 

El siguiente es un reconocido y bello akathisto en honor de Nuestro Señor Jesucristo. Fue escrito originalmente en Griego, atribuido a varios escritores monásticos, y probablemente escrito entre los siglos IX y XI. En un libro de servicio en alabanza del Santo Mandilión (la Santa Faz, entendámonos) publicado en 1745, este akathisto está prescrito para ser cantado intercalado con el Orthros (Maitines) en la fiesta del Mandylion (16 de Agosto) (similar al famoso Akathisto a la Madre de Dios, prescrito para ser cantado el Quinto Sábado de la Gran Cuaresma). Aunque este Akathisto puede recitarse en cualquier momento del año, pienso que esta es la ocasión apropiada para ello, pues adoramos a Jesús nuestro Señor, nuestro verdadero Dios, que verdaderamente se encarnó para salvarnos. ¡Que Él tenga misericordia de nosotros y nos salve!

HIMNO AKATHISTOS DE NUESTRO DULCÍSIMO SEÑOR JESUCRISTO

KONTAKION: A ti, General campeón y Señor, Conquistador del Hades, yo, creatura y siervo tuyo, ofrezco un himno de alabanza, porque Tú me has librado de la muerte eterna. Tú, que tienes inefable bondad, líbrame de todos los peligros, para que pueda clamar a Ti: Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
A
Creador de los Ángeles y Señor de los Ejércitos, así como antes Tú abriste los oídos y la lengua de aquél que era sordo y mudo, también abre ahora mi mente perpleja y mi lengua para alabar tu santísimo Nombre, para que pueda clamar a Ti:
Jesús, admirabilísimo, Admiración de los Ángeles.
Jesús, poderosísimo, Liberación de los Antepasados.
Jesús, dulcísimo, Exultación de los Patriarcas.
Jesús, gloriosísimo, Dominador de los reyes.
Jesús, deseabilísimo, Cumplimiento de los Profetas.
Jesús, laudabilísimo, Fortaleza de los Mártires.
Jesús, júbilo maravilloso, Consuelo de los monjes.
Jesús, sumamente compasivo, Dulzura de los presbíteros.
Jesús, misericordiosísimo, Abstinencia de los ayunantes.
Jesús, ternísimo, Alegría de los justos.
Jesús, purísimo, Sobriedad de las vírgenes.
Jesús, preeterno, Salvación de los pecadores.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
B
Viendo llorar amargamente a la viuda, oh Señor, Tú fuiste movido a compasión, y resucitaste a su hijo que estaba siendo cargado al sepulcro; del mismo modo ten compasión de mí, ¡Oh Amigo de los hombres!, y levanta mi alma que ha sido muerta por los pecados, que grito en alta voz: Aleluya.
 
C
Buscando conocer la sabiduría desconocida, Felipe dijo: "Señor, muéstranos al Padre"; y Tú le respondiste: "He estado con vosotros largo tiempo, ¿y todavía no sabes que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí?" Por ello, ¡oh Inescrutable!, con temor a Ti clamo:
Jesús, Dios antes de todos los siglos.
Jesús, Rey todopoderoso.
Jesús, Sabedor de dolencias.
Jesús, Salvador misericordiosísimo.
Jesús, mi Guardián bondadoso.
Jesús, sé benigno sobre mis pecados.
Jesús, aleja mis iniquidades.
Jesús, perdona mis injusticias.
Jesús, mi Esperanza, no me abandones.
Jesús, mi Auxilio, no me rechaces.
Jesús, mi Creador, no me olvides.
Jesús, mi Pastor, no me pierdas.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
D
Tú revestiste con el poder de lo alto a tus Apóstoles que permanecieron en Jerusalén, oh Jesús. Revísteme a mí también, que estoy desnudo de toda buena obra, con el calor de tu Espíritu Santo, y concédeme que pueda cantarte con amor: Aleluya.
  
E
En la abundancia de tus misericordias, ¡oh compasivo Jesús!, Tú has llamado a los publicanos y pecadores e infieles. Ahora, no me desprecies a mí, que soy como ellos, antes acepta este himno como preciosa mirra:
Jesús, Poder invencible.
Jesús, Misericordia inagotable.
Jesús, Belleza radiante.
Jesús, Amor inexpresable con palabras.
Jesús, Hijo del Dios vivo.
Jesús, ten piedad de mí, que soy pecador.
Jesús, escúchame, que fui concebido en iniquidad.
Jesús, límpiame, pues nací en pecado.
Jesús, enséñame, que soy ignorante.
Jesús, ilumíname, que estoy en tinieblas.
Jesús, purifícame, que estoy contaminado.
Jesús, restáurame, el pródigo.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
F
Teniendo dentro de sí una tormenta de pensamientos confusos, Pedro estaba hundiéndose. Pero sosteniéndolo Tú, ¡oh Jesús!, encarnado y caminando sobre las aguas, él supo que Tú eres el verdadero Dios; y recibiendo la mano de salvación, exclamó: Aleluya.
  
G
Cuando el ciego escuchó que Tú, oh Señor, pasabas, él gritó: "¡Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí!" Y Tú le llamaste y le abriste los ojos. Por ello, ilumina con tu Misericordia los ojos espirituales de mi corazón pues clamo a Ti diciendo:
Jesús, Creador de los que están en el Cielo.
Jesús, Redentor de los que estamos en este mundo.
Jesús, Destructor de los poderes del Infierno.
Jesús, Ornamentador de cada creatura.
Jesús, Comfortador de mi alma.
Jesús, Iluminador de mi mente.
Jesús, Alegría de mi corazón.
Jesús, Salud de mi cuerpo.
Jesús, mi Salvador, sálvame.
Jesús, mi Luz, ilumíname.
Jesús, líbrame de todo tormento.
Jesús, sálvame, que soy indigno.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
H
Desde antiguo, Tú nos redimiste de la maldición de la ley por el derramamiento de tu Sangre divina, oh Jesús, así también rescátanos de las redes que la serpiente nos tendió por las pasiones de la carne, las incitaciones lujuriosas y peligroso letargo, pues gritamos a Ti: Aleluya.
   
I
Viendo en forma humana a Aquel que con Sus manos creó al hombre, y reconociéndole como su Señor, los niños hebreos corrían con ramos para rendirle homenaje, gritando "¡Hosanna!". Pero nosotros Te ofrecemos un himno de alabanza, diciendo:
Jesús, Dios verdadero.
Jesús, Hijo de David.
Jesús, Rey glorioso.
Jesús, Cordero inocente.
Jesús, Pastor maravillosísimo.
Jesús, Protector de mi infancia.
Jesús, Guía de mi juventud.
Jesús, Gloria de mi vejez.
Jesús, mi Esperanza en la muerte.
Jesús, mi Vida después de la muerte.
Jesús, mi Descanso en tu Juicio.
Jesús, mi Deseo, no permitas que sea avergonzado.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
   
J
Cumpliendo las palabras y proclamaciones de los Profetas portadores de Dios, oh Jesús, Tú apareciste sobre la tierra, y siendo Tú incontenible, habitaste entre los hombres. Por tanto, siendo sanados por Tus llagas, aprendimos a cantar: Aleluya.

K
Cuando la luz de Tu verdad brilló en el mundo, el engaño del diablo fue desterrado; porque los ídolos, oh Salvador nuestro, cayeron por tierra, incapaces de resistir a Tu poder. Pero nosotros, que hemos recibido la salvación, clamamos a Ti:
Jesús, Verdad que destierra la falsedad.
Jesús, Luz que trasciende toda luz.
Jesús, Rey que supera en fuerza a todos los reyes.
Jesús, Dios constante en la misericordia.
Jesús, Pan de vida, lléname, que estoy hambriento.
Jesús, Manantial de sabiduría, refréscame, que estoy sediento.
Jesús, Ornamento de alegría, vísteme, que estoy desnudo.
Jesús, Puerto de gozo, protégeme, que soy indigno.
Jesús, Dador para todos los que te piden, concédeme el dolor de mis pecados.
Jesús, Encontrador de los que te buscan, encuentra mi alma.
Jesús, Abridor para los que a tu puerta llaman, abre mi corazón endurecido.
Jesús, Redentor de los pecadores, límpiame de mis pecados.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.

L
Deseando correr el velo del misterio oculto desde todos los tiempos, Tú fuiste conducido como oveja al matadero, oh Jesús, y como un cordero mudo ante el esquilador. Pero como eres Dios, Tú te levantaste de entre los muertos y ascendiste con gloria a los Cielos, y junto a Ti mismo, levántanos a cuantos gritamos: Aleluya.

M
Nueva fue la creación que el Criador nos reveló cuando Él apareció, porque sin simiente se encarnó de una Virgen y se levantó del Sepulcro sin romper los sellos, y se presentó físicamente ante los Apóstoles mientras las puertas estaban trancadas. Por tanto, maravillados ante esto cantamos:
Jesús, Verbo incontenible.
Jesús, Inteligencia insondable.
Jesús, Poder incomprehensible.
Jesús, Sabiduría inmensurable.
Jesús, Divinidad indescriptible.
Jesús, Dominio inabarcable.
Jesús, Reino invencible.
Jesús, Soberanía inextinguible.
Jesús, Fuerza sublime.
Jesús, Autoridad eterna.
Jesús, mi Creador, renuévame.
Jesús, mi Salvador, sálvame.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.

N
Viendo la insólita Encarnación de Dios, desprendámonos de este vano mundo y elevemos nuestra mente a las cosas divinas. Para este fin Dios descendió a la tierra, que Él pueda llevarnos al Cielo a cuantos le exclamamos: Aleluya.
  
O
Estando plenamente en la tierra, sin estar ausente en el Cielo, estuvo el Incircunscrito, cuando de Su propia voluntad sufrió por nosotros; por Su Muerte, nuestra muerte fue vencida, y por Su Resurrección, concedió la vida a nosotros que cantamos para Él estas palabras:
Jesús, Dulzura de mi corazón.
Jesús, Fortaleza de mi cuerpo.
Jesús, Luz de mi alma.
Jesús, Vitalidad de mi mente.
Jesús, Gozo de mi consciencia.
Jesús, Esperanza inmejorable.
Jesús, Memoria eterna.
Jesús, muy exaltada Alabanza.
Jesús, mi Gloria muy sublime.
Jesús, mi Deseo, no me apartes de Ti.
Jesús, mi Pastor, sal a buscarme.
Jesús, mi Salvador, sálvame.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
 
P
Todos los órdenes de los Ángeles en los Cielos glorifican incesantemente tu santísimo Nombre, oh Jesús, exclamando: ¡Santo, Santo, Santo! Pero nosotros, pecadores en la tierra, con nuestras lenguas de arcilla, cantamos: Aleluya.
   
Q
Vemos a los oradores más elocuentes estar mudos como peces ante Ti, ¡oh Jesús, Salvador nuestro!, porque ellos no pueden explicar cómo Tú eres hombre perfecto y Dios inmutable al mismo tiempo. Pero nosotros, maravillados ante este misterio, exclamamos con fe:
Jesús, Dios de dioses.
Jesús, Rey de reyes.
Jesús, Señor de Señores.
Jesús, Juez de vivos y muertos.
Jesús, Esperanza de los desesperados.
Jesús, Consuelo de los dolientes.
Jesús, Provisión de los pobres.
Jesús, no me castigues como merecen mis pecados.
Jesús, límpiame por tu misericordia.
Jesús, disipa mi abatimiento.
Jesús, ilumina los pensamientos de mi corazón.
Jesús, hazme pensar siempre en la muerte.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
R
Deseando salvar al mundo, ¡oh Amanecer del Oriente!, Tú viniste al oscuro Occidente de nuestra natura y te humillaste hasta la muerte. Por ello, tu Nombre es exaltado sobre todo nombre, y de todas las creaturas de los Cielos y de la tierra, Tú oyes: Aleluya.

S
Que tus Santos Ángeles sean una fortaleza para nosotros, ¡oh Cristo, Padre del siglo futuro!, y límpianos de toda mancha, como Tú limpiaste a los diez leprosos; y sánanos, como sanaste el alma codiciosa de Zaqueo el publicano, que compungidos nosotros clamamos a Ti y decimos:
Jesús, Tesoro inagotable.
Jesús, Riqueza irremplazable.
Jesús, Alimento supersubstancial.
Jesús, Bebida inexhaustible.
Jesús, Vestido de los pobres.
Jesús, Defensor de las viudas.
Jesús, Protector de los huérfanos.
Jesús, Campeón de las penurias.
Jesús, Compañero de los viajeros.
Jesús, Piloto de los viajeros.
Jesús, Puerto tranquilo de los atormentados.
Jesús, levántame que estoy caído.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
T
Yo, indigno, Te ofrezco un himno de contrición, y como la mujer cananea, clamo a Ti: "¡Jesús, ten compasión de mí!" No por una hija, sino por una carne que tengo que está violentamente poseida por las pasiones y aquejada con furia. Grant healing to me, who cries aloud to You:Alleluia.
  
U
A Ti, la brillante Antorcha encendida para aquellos en las tinieblas de la ignorancia, Pablo una vez persiguió; pero, iluminado por tu luz y percibiendo el poder de tu voz de la divina sabiduría, la furia de su alma fue aliviada. Del mismo modo, ilumina los ojos de mi alma oscurecida que te invoca así:
Jesús, mi Rey poderoso.
Jesús, mi Dios omnipotente.
Jesús, mi Señor inmortal.
Jesús, mi Creador gloriosísimo.
Jesús, mi Guía supremo en la bondad.
Jesús, mi Pastor compasivísimo.
Jesús, mi Amo rico en misericordia.
Jesús, mi Salvador, amigo de los hombres.
Jesús, ilumina mis sentidos, oscurecidos por las pasiones.
Jesús, sana mi cuerpo, herido por mis pecados.
Jesús, limpia mi mente de los vanos pensamientos.
Jesús, preserva de mi corazón de los malos deseos.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
  
V
Concédeme tu gracia, ¡oh Jesús!, Perdonador de toda deuda, y recíbeme a mí que estoy arrepentido, como recibiste a Pedro quien te negó; y llámame que estoy abatido, como desde antiguo llamaste a Pablo quien te persiguió; y escúchame que Te exclamo: Aleluya.
  
W
Mientras salmodiamos Tu Encarnación, Te alabamos, y con Tomás creemos que Tú eres nuestro Señor y Dios, que estás sentado junto al Padre, y que has de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Concédeme que pueda entonces estar a Tu derecha, que ahora te canto:
Jesús, Rey de Paz, envía tu Paz sobre mí.
Jesús, Rosa de agradable aroma, hazme fragante.
Jesús, Calor deseado, caliéntame.
Jesús, Templo eterno, refúgiame.
Jesús, Ornamento espléndido, adórname.
Jesús, Perla de gran precio, enriquéceme.
Jesús, Piedra preciosa, ilumíname.
Jesús, Sol de justicia, resplandece sobre mí.
Jesús, Luz santa, hazme radiante.
Jesús, líbrame de enfermedad de alma y cuerpo.
Jesús, rescátame de las manos del adversario.
Jesús, sálvame de los eternos tormentos.
Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.
 
X
O dulcísimo y amorosísimo Jesús, recibe esta nuestra humilde súplica, como recibiste el óbolo de la viuda; y preserva Tu heredad de todos los enemigos visibles e invisibles, de la invasión extranjera, de la enfermedad y del hambre, de todas las tribulaciones y heridas mortales, y libra de los castigos futuros a todos cuantos te aclaman diciendo: Aleluya.
  
KONTAKION: A ti, General campeón y Señor, Conquistador del Hades, yo, creatura y siervo tuyo, ofrezco un himno de alabanza, porque Tú me has librado de la muerte eterna. Tú, que tienes inefable bondad, líbrame de todos los peligros, para que pueda clamar a Ti: Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mí.

martes, 15 de agosto de 2017

VISIÓN EXTÁTICA DE SAN IGNACIO EN MANRESA

NOTA, Y APUNTE DE LO QUE NUESTRO PADRE SAN IGNACIO VIO Y ENTENDIÓ EN EL ÉXTASIS, O RAPTO DE OCHO DÍAS, QUE TUVO EN MANRESA
 
San Ignacio de Loyola haciendo penitencia en la Cueva de Manresa (Juan de Valdés Leal)
    
En el primer día tuvo una clara visión de toda su vida pasada, de los pecados cometidos y de los beneficios recibidos de Dios.
  
En el segundo día le fue revelado el modo que había de tener en adelante en su vida, las gracias y dones que le quería dar o comunicar Dios, y por cual había de ser llevado a la perfección.
  
En el tercero vio la alteza del instituto de la Compañía, que Dios quería fundar por él, y todo su progreso; y en esta ocasión se le dio a entender en particular, cómo la Compañía había de degenerar de su primer fervor por los muchos defectos, principalmente por la soberbia, doblez y espíritu político de muchos de ellos.
  
En el cuarto le fueron impresos altísimamente todos los misterios de la vida y pasión de Cristo, conforme aquello de San Pablo: Hoc enim sentíte in vobis, quod in Christo Jesu.
  
En el quinto día le fue dada una clarísima cognición de los ejercicios espirituales que en Manresa hizo, sacando los sentimientos que tuvo de la vida de Cristo.
  
En el sexto día le fue mostrada la forma que había de tener en tratar y comunicar con toda suerte de personas, Prelados, Príncipes, Magistrados, etc., acomodándose al genio de todos, como lo hizo Cristo.
  
En el séptimo le dio a ver la pérdida de todo el lustre de la Compañía y de todas las cosas dichas, a lo cual se resignó él con grandísima prontitud; y por esto en su Vida se dice: que si bien le sería molesta la ruina de la Compañía, pero que no perdería su paz [1].
  
En el octavo tuvo claro conocimiento de la orden que debía tener en sus acciones cotidianas, tanto para con Dios, como para consigo y con los próximos, Roma, etc.
 
En el tercer día de su rapto vio Nuestro Padre San Ignacio la gran caída que daría la Compañía por las causas siguientes:
  1. Por haberse introducido en ella un gobierno político;
  2. Por la mucha ambición;
  3. Por el mucho doblez en el trato;
  4. Por mucha soberbia, y otros varios defectos en muchos de sus hijos.
     
Hállase esta revelación en el Colegio de la ciudad de Termini en Sicilia en un papel manuscrito del P. Domenech, que fue secretario de Nuestro Padre San Ignacio.
 
El padre Flayva, varón ilustre (que floreció en el Brasil a principio de este siglo de 700) escribió una carta al padre provincial de Portugal, en que dice, que eran tres los motivos porque Dios castigaba a la Compañía en Portugal. Primero: la soberbia oculta, que sumamente desagradaba a los divinos ojos, comparándose la Compañía con preferencia a las demás religiones; y que por esta soberbia había de ser abatida más que nunca. Segundo: la falta y desatención al Culto Divino, principalmente en celebrar el Santo Sacrificio de la Misa y en rezar el Oficio Divino, en lo que nos hacían ventaja las demás religiones en que había Coro; y que supuesto no le había en la Compañía, nos debíamos perfeccionar y esmerar en el Rezo Divino. Tercero: porque ya desdecía la Compañía de aquella obediencia ciega en que deseó vernos muy señaladamente Nuestro Padre San Ignacio. Últimamente dijo el padre Flayva que con este azote quería Dios castigar la Compañía, y restituirla a su primer espíritu y ardiente celo de la salvación de las almas; y que así no lo extrañasen, ni sintiesen, aun cuando se viesen despojados de sus propias haciendas.
Es copia del original, que de letra del Padre Procurador de Provincia Antonio Miranda, se halló en su aposento en el Colegio de Córdoba del Tucumán, entre los demás papeles recogidos después de la ejecución del Decreto. Buenos Aires, 12 de Septiembre de 1767. El Obispo de Buenos Aires.
    
PADRE JUAN DE MARIANA SJ. Discurso de las Enfermedades de la Compañía. Madrid, Imprenta de don Gabriel Ramírez, 1768. Págs 277-280.
  
NOTA
[1] San Ignacio dijo: Que la cosa más sensible que podía sucederle, sería ver extinguida su Compañía por declinar de su instituto; pero que con un cuarto de hora que Dios le concediese para resignar su voluntad en la divina, quedaría muy conforme y sin pesar. En estas palabras se descubren vestigios bastantemente claros de la revelación que se ha referido. El Padre Rodríguez en sus Ejercicios Espirituales tuvo aquellas expresiones por un acto heroico de su resignación, y no por una profecía; y pudo ser uno y otro.

SECUENCIA “Índuant Justítiam”, EN HONOR A LA ASUNCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN SANTA MARÍA

Secuencia introducida en el Misal Parisino por el Cardenal Louis Antoine de de Noailles en 1706.


LATÍN
Índuant justítiam,
Prædícent lætítiam
Qui minístrant Númini.
 
It in suam réquiem,
Infert cœlo fáciem
Arca viva Dómini.
  
Christum, cum huc vénerat,
Quo mater suscéperat,
Non est venter púrior.
  
In quo, dum hinc révocat,
Matrem Christus cóllocat,
Thronus non est célsior.
  
Quæ te, Christe, génuit,
Quæ lacténtem áluit,
Nunc beátam dícimus.
  
Immo, quod credíderit,
Quod sibi vilúerit,
Hinc beátam nóvimus.
 
O præ muliéribus,
Quin et præ cœlítibus,
Benedícta fília.
 
Hauris unde plénior,
Hoc e fonte crébior
Stillet in nos grátia.
 
A Deum ut ádeant,
Per te vota tránseant:
Non fas matrem réjici.
  
Amet tuam Gálliam,
Regi det justítiam,
Plebi pacem súpplici.
Amen. Allelúja.
 
TRADUCCIÓN
Revestidos de justicia
Proclaman la alegría
Los ministros del Altísimo.
  
Yendo a su retiro,
Dirige su faz hacia el Cielo
El Arca viva del Señor.
 
Ningún seno más puro
Que el que recibió a Cristo
Se encontró en este mundo.
 
Ningún trono el más elevado
Este que Cristo a su Madre le ofrece
Luego de llamarla de aquí abajo.
 
A la que te engendró, oh Cristo,
Y con su leche te alimentó,
Nosotros llamamos Bienaventurada.
  
Mas ¡quién podrá creer
Que aquella que se humilló
es la que nosotros proclamamos Bienaventurada!
 
Tú, oh Hija, eres bendita,
Más que las mujeres de la tierra,
Más que los moradores del Cielo.
 
En la fuente de la gracia,
De la cual tú eres llena,
Infúndela en nosotros abundantemente.
 
Para llegar hasta Dios,
Que por ti atiende nuestras oraciones:
Él no puede rechazar a su Madre.
    
Ámete la Galia tuya,
Dale justicia a sus reyes,
Y paz a su pueblo orante.
Amén. Aleluya.

lunes, 14 de agosto de 2017

LUTERO “CONMEMORADO” SEGÚN MERECE EN PALABRAS DE SANTA TERESA DE ÁVILA

  
En este tiempo vinieron a mi noticia los daños de Francia y el estrago que habían hecho los luteranos y cuánto iba en crecimiento esta desventurada secta. Me dio gran fatiga y, como si yo pudiera algo o fuera algo, lloraba con el Señor y le suplicaba remediase tanto mal. Me parecía que mil vidas pusiera yo para remedio de un alma de las muchas que allí se perdían. Y como me vi mujer y ruin e imposibilitada de aprovechar en lo que yo quisiera en el servicio del Señor, y toda mi ansia era, y aún es que, pues tiene tantos enemigos y tan pocos amigos, que esos fuesen buenos, determiné a hacer eso poquito que era en mí, que es seguir los consejos evangélicos con toda la perfección que yo pudiese y procurar que estas poquitas que están aquí hiciesen lo mismo, confiada en la gran bondad de Dios, que nunca falta de ayudar a quien por Él se determina a dejarlo todo; y que, siendo tales cuales yo las pintaba en mis deseos, entre sus virtudes no tendrían fuerza mis faltas y podría yo contentar en algo al Señor; y que, todas ocupadas en oración por los que son defendedores de la Iglesia y predicadores y letrados que la defienden, ayudásemos en lo que pudiésemos a este Señor mío, que tan apretado le traen a los que ha hecho tanto bien, que parece le querrían tomar ahora a la cruz estos traidores y que no hubiese adonde reclinar la cabeza.
  
¡Oh, Redentor mío, que no puede mi corazón llegar aquí sin fatigarse mucho! ¿Qué es esto ahora de los cristianos? ¿Siempre ha de ser los que más os deben los que os fatiguen? A los que mejores obras hacéis, a los que escogéis para vuestros amigos, entre los que andáis y comunicáis por los sacramentos, ¿no están hartos de los tormentos que por ellos habéis pasado?
  
Por cierto, Señor mío, no hace nada quien ahora se aparta del mundo. Pues a Vos os tienen tan poca ley, ¿qué esperamos nosotros? ¿Por ventura merecemos nosotros mejor nos la tengan? ¿Por ventura les hemos hecho mejores obras para que nos guarden amistad? ¿Qué es esto? ¿Qué esperamos ya los que por la bondad del Señor estamos sin aquella roña pestilencial? Que ya aquéllos son del demonio. ¡Buen castigo han ganado por sus manos y bien han granjeado con sus deleites fuego eterno! ¡Allá se lo hayan! Aunque no me deja de quebrar el corazón ver tantas almas como se pierden; mas del mal no tanto. Querría no ver perder más cada día.
   
¡Oh, hermanas mías en Cristo! Ayudadme a suplicar esto al Señor, que para eso os juntó aquí; éste es vuestro llamamiento, éstos han de ser vuestros negocios, éstos han de ser vuestros deseos, aquí vuestras lágrimas, éstas vuestras peticiones. No, hermanas mías, por negocios del mundo; que yo me río y aun me congojo de las cosas que aquí nos vienen a encargar supliquemos a Dios: de pedir a Su Majestad rentas y dineros, y algunas personas que querría yo suplicasen a Dios los repisasen todos ellos. Buena intención tienen y, en fin, se hace por ver su devoción, aunque tengo para mí que en estas cosas nunca me oye. Se está ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo -como dicen-, pues le levantan mil testimonios, quieren poner su Iglesia por el suelo, ¿y hemos de gastar tiempo en cosas que por ventura, si Dios se las diese, tendríamos un alma menos en el cielo? No, hermanas mías, no es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia.
  
[...]
  
Tornando a lo principal, para lo que el Señor nos juntó en esta casa y por lo que yo mucho deseo seamos algo para que contentemos a Su Majestad, digo que, viendo tan grandes males, que fuerzas humanas no bastan a atajar este fuego de estos herejes (con que se ha pretendido hacer gente, para si pudieran, a fuerza de armas, remediar tan gran mal y que va tan adelante), me ha parecido es menester como cuando los enemigos en tiempo de guerra han corrido toda la tierra y viéndose el Señor de ella apretado se recoge a una ciudad, que hace muy bien fortalecer, y desde allí acaece algunas veces dar en los contrarios, y ser tales los que están en la ciudad, como es gente escogida, que pueden más ellos a solas que con muchos soldados, si eran cobardes, pudieron; y muchas veces se gana de esta manera victoria; al menos, aunque no se gane, no los vencen; porque como no haya traidor, si no es por hambre, no los pueden ganar. Acá esta hambre no la puede haber que baste a que se rindan; a morir sí, mas no a quedar vencidos.
  
Mas ¿para qué he dicho esto? Para que entendáis, hermanas mías, que lo que hemos de pedir a Dios es que en este castillito que hay ya de buenos cristianos no se nos vaya ya ninguno con los contrarios; y a los capitanes de este castillo o ciudad los haga muy aventajados en el camino del Señor, que son los predicadores y teólogos; y pues los más están en las Religiones, que vayan muy adelante en su perfección y llamamiento que es muy necesario; que ya ya -como tengo dicho- nos ha de valer el brazo eclesiástico y no el seglar. Y pues para lo uno ni lo otro no valemos nada para ayudar a nuestro Rey, procuremos ser tales que valgan nuestras oraciones para ayudar a estos siervos de Dios, que con tanto trabajo se han fortalecido con letras y buena vida y trabajado para ayudar ahora al Señor”.
 
SANTA TERESA DE JESÚS DE ÁVILA, Camino de Perfección, caps. I, 2-5; III, 1-2.

domingo, 13 de agosto de 2017

EL PSEUDOAPOLOGISTA ALEJANDRO BERMÚDEZ ROSELL

Elementos tomados de FIRMES EN CRISTO y LAS LÍNEAS TORCIDAS

Alejandro “insulto y entrecomillo a mis detractores porque no tengo argumentos para rebatirles” Bermúdez Rosell
 
Alejandro Bermúdez Rosell (miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, valido del pedófilo Luis Fernando Figari y ex-zampoñista y voz principal de la banda musical sodálite Takillakkta), el director de ACI Prensa (en Español, en Inglés Catholic News Agency, y ACI Digital en Portugués) es un hereje modernista que trabaja a favor de la agenda progresista de Bergoglio, el peor de todos los antipapas conciliares hasta la fecha. Desde sostener herejías de manera pertinaz como que “Dios no castiga”, y aprovechar su imagen pública para convertirse en las redes sociales en un bully cibernético que denigra a sus oponentes tratándolos como “gay psicológico”, “cucaracha”, “niñitas”, entre otros insultos y utilizar una pagina que se hace pasar por “católica” para atacar a los fieles católicos que nos oponemos a las herejías, blasfemias y apostasías de Bergoglio.
  
Alejandro Bermúdez Rosell se las ingenió para que EWTN comprara ACI Prensa, y es quien maneja las noticias de EWTN en español. Y controla los medios de comunicación católicos, incluso en inglés, para que no se filtre la información:
  • En cuestión de minutos, recibí un correo electrónico del jefe de [Patrick] Korten, Andrew Walther, Vicepresidente de Comunicaciones y Medios para los Caballeros de Colón, preguntando si el tema de mi columna fue “asignado por Catholic News Agency [CNA, la rama anglófona de ACIPrensa] y Alejandro Bermúdez,” director de CNA.

    No era así; yo mismo elegí el tema, pero antes de que pudiera responder a la pregunta de Walther, recibí un correo electrónico de mi editora en CNA informándome que el señor Bermúdez le había dicho claramente que la CNA no tenía interés en publicar una columna sobre este asunto. [Louie Verrecchio, Are the Knights of Columbus worthy of traditional Catholic men? (¿Los Caballeros de Colón son dignos de los hombres Católicos tradicionales?). En AKA CATHOLIC, 18 de Agosto de 2016]
  • Acabamos de comprobar que la agencia ACI ha editado el audio del punto de vista de su director suprimiéndole 12 segundos en los cuales Bermúdez afirma que dijo “esto no está bien”, “nunca un papa -que yo sepa- ha dicho esto de un regalo, salvo frente a Evo Morales”. [Koba Bermúdez, el temible. La risa y Aciprensa, en INFOCAÓTICA, 14 de Julio de 2015]
  • Ahora, el católico liberal Alejandro Bermúdez Rosell, editor responsable del portal informativo bastante amarillista, ataca con crudeza e insultos una página católica tradicionalista de que se encuentra en Facebook Conoce tu fe católica, con material apologético y de doctrina, dirigida por el padre Antonio Girard. Bermúdez, con los católicos tradicionalistas y “gusanos lefebvristas” (según sus propias palabras), parece olvidarse por completo de lo que los mismos progresistas y modernistas como él enseñan: la tolerancia y respeto a las “otras religiones”, o lo que se suele llamar: ecumenismo. Sí, mucho ecumenismo con los “hermanos mayores” (los judíos obsecados), con los “hermanos separados” (los protestantes) y con las “Iglesias hermanas” (los ortodoxos cismáticos). Con esas “denominaciones” y “otras religiones”, sí, todo el ecumenismo y todo el tacto en la forma de dirigirse y la “caridad” fraterna sí. Pero a la hora de practicar, con los llamados “lefebvristas”, ni una sola palabra caritativa, ni una sola palabra de “apostolado”. Los heterodoxos y los verdaderamente herejes, son buenos y merecen la simpatía. En cambio, los católicos tradicionalistas, merecen la persecución y la “excomunión” sin piedad. Así funciona la cabeza de los liberales. [Bermúdez Rosell habla de “gusanos lefebvristas”. En STAT VERITAS, 6 de Enero de 2014]
  • Alguien me preguntó que si Bermúdez es quien ahora controla el foro en español de Gloria tv, le respondí que no lo sé, pero parece que algun amigo suyo se ha encargado de hacer desaparecer algunas de las denuncias del bully cibernético que se hicieron al respecto, también desapareció una foto de Bermudez celebrando el Halloween. [En FIRMES EN CRISTO, 3 de Agosto de 2017]
 Ahora, la foto todavía existe, y puede verse en este enlace.

Alejandro Bermúdez Rosell encubre a Bergoglio, y maquilla las noticias presentando un sólo punto de vista acallando información importante, poniendo titulares sensacionalistas que llegan a ser idealmente distantes al cuerpo noticioso, o borrando las fronteras entre información y opinión. Por ejemplo:

https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-alienta-trabajo-de-monja-que-dignifica-a-personas-transexuales-87163/
 
Lo que Bermúdez (quien blasona ser uno de los mayores denunciantes del lobby LGTBIQ...XYZ) calla de mala fe es que Mónica Astorga Cremona es una activista en guisa de monja, que apoya la ley de identidad de género en Argentina y le llama a los travestis homosexuales “chichas”, confirmándolos en su perversión y que la ONG que apoya Bergoglio son travestis activistas gay que participan en la marcha de orgullo gay, promueven el cambio de sexo en niños, promueven la ideología de género, dictan charlas para promover el uso del condón, celebran la pachamama, etc.
 
Tampoco dijo que la labor social que realiza Mónica Astorga es una vulgar fachada para promover la ideología de género, para que los travestis homosexuales que se disfrazan de mujeres sean reconocidos legalmente como “mujeres trans” logrando una inclusión gay en la sociedad y dentro de la Iglesia por medio de una ONG gay y así tener acceso a la educación gratuita, salud gratuita, y vivienda gratuita y oportunidades de trabajar identificándose como “mujeres trans”, exigiendo ayuda del gobierno. Ni dirá jamás que Astorga también promueve abiertamente la aceptación de la homosexualidad y que la ONG ‘Vidas Escondidas’ se dedica a promover la ideología de género y el cambio de sexo en niños.
 
Finalizamos con el siguiente apunte:
Bérmudez, dotado de una personalidad neurótica -que él mismo admite tener-, cree hablar con palabras fuertes a semejanza de Jesucristo, cuando en realidad confunde insultos con argumentos, y se siente con carta libre para lanzar improperios gratuitos contra quien le venga en gana. Y que yo sepa, Jesús habló fuerte con argumentos teológicos y éticos basados en la Palabra de Dios, y cuando en ocasiones tuvo que denostar a personajes de su época, como los fariseos, los sumos sacerdotes y los ricos, lo hizo con palabras proféticas que invitaban a la conversión, de ninguna manera con injurias que buscaban denigrar y humillar a sus adversarios. [Martin Scheuch, Alejandro Bermúdez y la retórica del insulto. En LAS LÍNEAS TORCIDAS, 7 de Julio de 2013]

Quizá Bermúdez llegue a enterarse, y vendrá a insultar. Nosotros reiremos de sus extravagancias, y responderemos como merece a este escarnecedor y “vengador anónimo” que ni en el Sodalicio se lo aguantan.

sábado, 12 de agosto de 2017

LA NO-BIBLICIDAD DEL DIEZMO PROTESTANTE-SECTARIO

Tomado de RELIGIÓN EN LIBERTAD. Imagen y Correción de estilo, a cargo del editor.
  
En la mayoría de sectas, así como en las congregaciones protestantes, es muy común pagar el diezmo, que segun ellos significa 10% del dinero que ganan trabajando (semanal, o mensual), y esto se destina al pastor o a la congregación. Ahora bien, ¿el diezmo realmente es el 10% de tu sueldo?
  
  
El diezmo bíblico del Antiguo Testamento
Es importante para poder responder a esta pregunta diferenciar entre el “diezmo protestante” y el “diezmo bíblico”. El primero se refiere al 10% de tus ganancias económicas, mientras que el segundo siempre se cobró en especies.
  
Veamos ahora algunas citas del Antiguo Testamento que aclaran esto:
  • “Pasó algún tiempo, y Caín hizo a Yahveh una oblación de los frutos del suelo. También Abel hizo una oblación de los primogénitos de su rebaño, y de la grasa de los mismos. Yahveh miró propicio a Abel y su oblación, mas no miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín en gran manera y se abatió su rostro. Yahveh dijo a Caín: «¿Por qué andas irritado, y por qué se ha abatido tu rostro? ¿No es cierto que si obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar»”. (Génesis 4, 3-7)
  • “El diezmo entero de la tierra, tanto de las semillas de la tierra como de los frutos de los árboles, es de Yahveh; es cosa sagrada de Yahveh. Si alguno quiere rescatar parte de su diezmo, añadirá la quinta parte de su valor. Todo diezmo de ganado mayor o menor, es decir, cada décima cabeza que pasa bajo el cayado, será cosa sagrada de Yahveh”. (Levitico 27, 30-32)
 
Estas citas no nos hablan de dinero sino de alimentos, por tanto son conceptos muy diferentes. Dios en el AT pedía que la decima parte de los alimentos, frutos, ganado, etc. que tenían se lo ofrecieran en sacrificio. Entonces, podemos ver que esto no tiene nada que ver con el concepto actual de diezmo. Las sectas y protestantes suelen acudir siempre al texto de Malaquías 3, 10 para justificar la práctica del diezmo. Sin embargo, alli habla de diezmo como “alimento”, por eso dice: “traed alimento a mi casa”. Además, este tenía que darse al templo por norma o ley, como indica Malaquias 3, 7; y para poder ver qué piden las leyes debemos acudir a otros pasajes de la Biblia donde se demuestra que este diezmo era en ganado, en especies agricolas, etc.: Deuteronomio 14, 28-29; 2 Cronicas 31, 6-7.
   
¿Para quién era destinado el Diezmo?
Servía para el sostenimiento de los Levitas, porque estos no tenían herencia en la tierra en común con las otras tribus. (Lev. 27, 30-33; Núm. 18, 21-32; Dt. 14, 27-29). De este fondo, también se tomaban ciertas porciones para aliviar las necesidades de los extranjeros, los huérfanos, y las viudas. Al tercer año el diezmo de ese año debía ser entregado directamente en las aldeas locales, y puesto a disposición, no sólo de los Levitas, sino también de los “extranjeros, los huérfanos, y las viudas” (Deut. 12, 5-7; 14, 22-29; 26, 12-14).

Los levitas tendrían que dar diezmo de los diezmos de todo lo que recibieran, teniendo cuidado de hacerlo con seguridad. (Deuteronomio 12,19 y 14, 27). No sólo los levitas tenían derecho al diezmo, también el extranjero, el huérfano y la viuda. (Deuteronomio 14, 22-29).
 
Ahora bien, recordemos: nosotros ya no estamos en el antiguo pacto sino en el nuevo, y muchas cosas de la Biblia quedaron suprimidas y fueron sustituidas por las nuevas, es por ello que no debemos quedarnos en el AT sin referirnos al NT. Lamentablemente los grupos proselitistas, sectas y muchas denominaciones cristianas no católicas no usan el Nuevo Testamento en este tema, sino que solamente citan y citan textos del Antiguo para engañar y confundir al católico. Recordemos qué enseñó San Pablo:
Ef. 2, 15: “anulando en su carne la Ley de los Mandamientos con sus preceptos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo Hombre Nuevo, haciendo la paz”.
La Ley de Moises (ceremonial) fue ANULADA fue en Cristo Nuestro Señor. Hombres nuevos somos, no hombres viejos.
Heb. 7, 18-19: “Queda por tanto, abrogado el mandamiento anterior, a causa de su flaqueza e inutilidad, ya que la ley no llevó nada a la perfección, pues no era más que introducción a una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios”.
La Antigua Alianza, y con ella el “sabad” o sábado, la circuncisión, sacrificios sangrientos, y multitud de otras leyes judías como el diezmo terminaron, siendo reemplazadas por la Nueva Alianza de Cristo Jesús. Es por eso que si ya no necesitamos sacrificios, ni guardar el sábado, tampoco es necesario dar el diezmo de las cosechas como se pedía en el Antiguo Testamento. Entonces podemos preguntarnos: ¿qué debemos dar?
  
El Diezmo en el Nuevo Testamento
No existe ni una sola cita del Nuevo Testamento en la que Jesús o alguno de los Apóstoles digan que haya que pagar el diezmo y menos todavía que eso fuera el 10% del salario. Ni siquiera el de los alimentos y animales.
  
En los Evangelios solamente viene tres veces la palabra diezmo y habla de los fariseos que lo daban (Mt. 23, 23; Lc. 11,42). ¿Qué enseñanza sacamos de esto?
  
Pues que a Dios no se le compra con dinero, eso es lo de menos, mientras el que ayunaba y daba diezmo no fue justificado, el publicano que se humilló ante Dios fue justificado, y es que a Dios le interesa más que tú le entreges tu corazón a que le entregues dinero.
 
Los fariseos cumplían estrictamente con el deber del diezmo, e igual Jesús les increpó:
“¡Pobres de ustedes, fariseos! Ustedes dan para el Templo la décima parte de todo, sin olvidar la menta, la ruda y las otras hierbas, pero descuidan la justicia y el amor a Dios. Esto es lo que tienen que practicar, sin dejar de hacer lo otro”. (Lc. 11, 43; Lc. 16, 14-15).
 
En el Nuevo Testamento se habla de ayuda, colecta, apoyo, compartir todo lo que tenían, pero nunca de 10% semanal o mensual y en dinero. (Lc. 10, 3-7; 1 Tim. 5, 18).
 
La idea entonces en el Nuevo Testamento es la de dar, ayudar y apoyar según las posibilidades de cada uno y nunca marcando una cantidad fija. Se habla incluso de compartir todo con los hermanos, no solo el 10% de tus bienes. Veamos algunas citas:
  • “Cada uno dé según lo que decidió personalmente, y no de mala gana o a la fuerza, pues ama al que da con corazón alegre poderoso es Dios para bendecirles de mil maneras, de modo que nunca les falte nada y puedan al mismo tiempo cooperar en toda obra buena”. (2 Cor. 9, 7-8)
  • “En cuanto a la colecta en favor de los santos, haced también vosotros tal como mandé a las Iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros reserve en su casa lo que haya podido ahorrar, de modo que no se hagan las colectas cuando llegue yo”. (1 Cor. 16, 1-2)
  • “Os doy un consejo sobre el particular: que es lo que os conviene a vosotros, ya que desde el año pasado habéis sido los primeros no sólo en hacer la colecta, sino también en tomar la iniciativa. Ahora llevadla también a cabo, de forma que a vuestra prontitud en la iniciativa corresponda la realización conforme a vuestras posibilidades. Pues si hay prontitud de voluntad es bien acogida con lo que se tenga, y no importa si nada se tiene. No que paséis apuros para que otros tengan abundancia, sino con igualdad. Al presente, vuestra abundancia remedia su necesidad, para que la abundancia de ellos pueda remediar también vuestra necesidad y reine la igualdad”. (2 Cor. 8, 10-14).
 
Conclusión
Siempre se nos enseña a ser generosos, pero según las posibilidades de cada uno.
 
Es más, incluso en las primeras generaciones cristianas el concepto de diezmo es desconocido, podemos citar a San Justino mártir que corroborará esto:
“Luego se hace la distribución y participación de la eucaristía, para cada uno. Enviándose su parte, por medio de los diáconos, a los ausentes. Los que tienen y quieren, cada uno según su libre determinación, da lo que bien le parece, y lo recogido se entrega al que preside. Y él socorre con ello a huérfanos y viudas, a los que por enfermedad o por otra causa están en la indigencia, a los que están en las cárceles, a los forasteros de paso, y, en una palabra, él se constituye provisor de cuantos se hallan en necesidad”. (San Justino, Apologia I, cap. 67).
 
Años más tarde, será San Ireneo quien nos enseñará que el diezmo de la antigua ley quedo sin valor:
“No se condena, pues, el sacrificio en sí mismo: antes hubo oblación, y ahora la hay; el pueblo ofrecía sacrificios y la Iglesia los ofrece; pero ha cambiado la especie, porque ya no los ofrecen siervos, sino libres. En efecto, el Señor es uno y el mismo, pero es diverso el carácter de la ofrenda: primero servil, ahora libre; de modo que en las mismas ofrendas reluce el signo de la libertad; pues ante él nada sucede sin sentido, sin signo o sin motivo. Por esta razón ellos consagraban el diezmo de sus bienes. En cambio quienes han recibido la libertad, han consagrado todo lo que tienen al servicio del Señor. Le entregan con gozo y libremente lo que es menos, a cambio de la esperanza de lo que es más, como aquella viuda pobre que echó en el tesoro de Dios todo lo que tenía para vivir (Lc. 21, 4)”. (San Ireneo de Lyon, Contra las Herejias, Libro IV, cap. 18, 2)
 
Dios les bendiga
  
Jesús Urones

miércoles, 9 de agosto de 2017

MISA DE SAN JUAN MARÍA VIANNEY

Del Misal Romano de San Pío V. La Misa votiva, correspondiente al Misal Propio de Lyon, fue aprobada el 27 de Junio de 1905.

Die 9 Augusti
Sancte Joánnis Maríæ Vianney, Confessóris.
Duplex

Introitus. Ps. 36, 30-31. Os justi meditábitur sapiéntiam, et lingua ejus loquétur judícium: lex Dei ejus in corde ipsíus. Ps. ibid., 1. Noli æmulári in malignántibus: neque zeláveris faciéntes iniquitátem. ℣. Glória Patri.
  
ORATIO
Omnípotens et miséricors Deus, qui sanctum Joánnem Maríam pastoráli stúdio et jugi oratiónis ac pœniténtiæ ardóre mirábilem effecísti: da, quǽsumus; ut, ejus exémplo et intercessióne, ánimas fratrum lucrári Christo, et cum eis ætérnam glóriam cónsequi valeámus. Per eúndem Dóminum.
 
Et, in Missis non conventualibus, fit Commemoratio Vigilia Sancte Laurentii Martyris.
ORATIO
Adésto, Dómine, supplicatiónibus nostris: et intercessióne beáti Lauréntii Mártyris tui, cujus prǽvénimus festivitátem; perpétuam nobis misericórdiam benígnus impénde.
  
Deinde Commemoratio Sancte Romani Martyre.
ORATIO
Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, intercedénte beáto Románo Mártyre tuo, et a cunctis adversitátibus liberémur in córpore, et a pravis cogitatiónibus mundémur in mente. Per Dóminum nostrum.
  
Léctio libri Sapiéntiæ.
Eccli. 31, 8-11.
 
Beátus vir, qui invéntus est sine mácula, et qui post aurum non ábiit, nec sperávit in pecúnia et thesáuris. Quis est hic, et laudábimus eum? fecit enim mirabília in vita sua. Qui probátus est in illo, et perféctus est, erit illi glória ætérna: qui potuit tránsgredi, et non est transgréssus: fácere mala, et non fecit: ídeo stabilíta sunt bona illíus in Dómino, et eleemósynis illíus enarrábit omnis ecclésia sanctórum.
 
Graduale. Ps. 91, 13 et 14. Justus ut palma florébit: sicut cedrus Líbani multiplicábitur in domo Dómini.
℣. Ibid., 3. Annuntiándum mane misericórdiam tuam, et veritátem tuam per noctem.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Jac. 1, 12. Beátus vir, qui suffert tentatiónem: quóniam, cum probátus fúerit, accípiet corónam vitæ. Allelúja.
  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Luc. 12, 35-40.
  
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Sint lumbi vestri præcíncti, et lucernæ ardéntes in mánibus vestris, et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis: ut, cum vénerit et pulsáverit, conféstim apériant ei. Beáti servi illi, quos, cum vénerit dóminus, invénerit vigilántes: amen, dico vobis, quod præcínget se, et fáciet illos discúmbere, et tránsiens ministrábit illis. Et si vénerit in secúnda vigília, et si in tértia vigília vénerit, et ita invénerit, beáti sunt servi illi. Hoc autem scitóte, quóniam, si sciret paterfamílias, qua hora fur veníret, vigiláret útique, et non síneret pérfodi domum suam. Et vos estóte paráti, quia, qua hora non putátis, Fílius hóminis véniet.

Offertorium. Ps. 88, 25. Véritas mea et misericórdia mea cum ipso: et in nómine meo exaltábitur cornu ejus.
  
SECRETA
Laudis tibi, Dómine, hóstias immolámus in tuórum commemoratióne Sanctórum: quibus nos et præséntibus éxui malis confídimus et futúris. Per Dóminum.
  
Commemoratio Vigilia Sancte Laurentii Martyris.
SECRETA
Hóstias, Dómine, quas tibi offérimus, propítius súscipe: et, intercedénte beáto Lauréntio Mártyre tuo, víncula peccatórum nostrorum absólve.
  
Commemoratio Sancte Romani Martyre.
SECRETA
Munéribus nostris, quǽsumus, Dómine, precibúsque suscéptis: et cœléstibus nos munda mysteriis, et cleménter exáudi. Per Dóminum.
  
Communio. Matth. 24, 46-47. Beátus servus, quem, cum vénerit dóminus, invénerit vigilántem: amen, dico vobis, super ómnia bona sua constítuet eum.

POSTCOMMUNIO
Refécti cibo potúque cœlésti, Deus noster, te súpplices exorámus: ut, in cujus hæc commemoratióne percépimus, ejus muniámur et précibus. Per Dóminum.
  
Commemoratio Vigilia Sancte Laurentii Martyris.
POSTCOMMUNIO
Da, quǽsumus, Dómine, Deus noster: ut, sicut beáti Lauréntii Mártyris tui commemoratióne, temporáli gratulámur offício; ita perpétuo lætémur aspéctu.
  
Commemoratio Sancte Romani Martyre.
POSTCOMMUNIO
Quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui cœlestia aliménta percépimus, intercedénte beáto Románo Mártyre tuo, per hæc contra ómnia advérsa muniámur. Per Dóminum nostrum.

Infrascriptæ Missæ de Sancti Joanni Mariæ Vianney, ex Proprium Diœcesibus Lugdunensis et Turonensis, dici possunt ut festivæ ubicumque, ad libitum sacerdotis, juxta rubricas. Similiter hujusmodi Missæ dici possunt etiam ut votivæ, nisi aliqua expresse excipiatur.

Die 9 Augusti
Sancte Joánnis Maríæ Vianney, Confessóris.
Altera Missa
 
Introitus. Gal. 6, 14. Mihi autem absit gloriári, nisi in cruce Dómini nostri Jesu Christi, per quem mihi mundus crucifíxus est, et ego mundo. (T. P. Allelúja, allelúja.) Ps. 30, 2. In te, Dómine, sperávi, non confúndar in ætérnum: in justítia tua líbera me. ℣. Glória Patri.
 
ORATIO
Omnípotens et miséricors Deus, qui sanctum Joánnem Maríam pastoráli stúdio et jugi oratiónis ac pœniténtiæ ardóre mirábilem effecísti: da, quǽsumus; ut, ejus exémplo et intercessióne, ánimas fratrum lucrári Christo, et cum eis ætérnam glóriam cónsequi valeámus. Per eúndem Dóminum.
  
Léctio Ezechiélis Prophétæ.
Ezech. 33, 7 et 10-12.
  
Et tu, fili hóminis, speculatórem dedi te dómui Israël; áudiens ergo ex ore meo sermónem, annuntiábis eis ex me. Tu ergo, fili hóminis, dic ad domum Israël: Sic locúti estis, dicentes: Iniquitátes nostræ et peccáta nostra super nos sunt; et in ipsis nos tabéscimus: quómodo ergo vívere potérimus? Dic ad eos: Vivo ego, dicit Dóminus Deus, nolo mortem ímpii, sed ut convertátur ímpius a via sua, et vivat. Convertímini, convertímini a viis vestris péssimis; et quare moriámini, domus Israël? Tu ítaque, fili hóminis, dic ad fílios pópuli tui: Impíetas ímpii non nocébit ei, in quacúmque die convérsus fúerit ab impietáte sua.
 
Graduale. Ps. 44, 2. Respícite quóniam non mihi soli laborávi, sed ómnibus exquiréntibus disciplínam.
℣. Ps. 38, 4. Concáluit cor meum intra me, et in meditatióne mea exardéscet ignis.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Eccli. 48, 1. Surréxit quasi ignis, et verbum ípsius quasi jácula árdebat. Allelúja.
 
In Missis votivis post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ezech. 34, 15-16.
Ego pascam oves meas.
℣. Quod períerat requíram, et quod abjéctum erat redúcam.
℣. Quod confráctum fúerat alligábo, et quod infírmum fúerat consolidábo.
℣. Et quod pingue et forte custódiam.
℣. Et pascam illas in judício.
  
Tempore autem Pascháli omittitur Graduale,et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Luc. 4, 18. Evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde. Allelúja.
℣. 1 Cor. 9, 22. Ómnibus ómnia factus sum, ut omnes fácerem salvos. Allelúja.
 
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matth. 9, 35-10, 1.

In illo témpore: Circuíbat Jesus omnes civitátes et castélla, docens in synagógis eórum, et prǽdicans Evangélium regni, et curans omnem languórem et omnem infirmitátem. Videns autem turbas, misértus est eis: quia erant vexáti, et jacéntes sicut oves non habéntes pastórem. Tunc dicit discípulis suis: Messis quidem multa, operárii autem pauci. Rogáte ergo Dóminum messis, ut mittat operários in messem suam. Et convocátís duódecim discípulis suis, dedit illis potestátem spirítuum immundórum, ut ejícerent eos et curárent omnem languórem et omnem infirmitátem.
 
Offertorium. Coloss. 1, 24-25. Gáudeo in passiónibus, et adímpleo ea quæ desunt passiónum Christi in carne mea, pro córpore ejus quod est Ecclesía, cujus factus sum ego miníster. (T. P. Allelúja.)
  
SECRETA
Super hanc illibátam hóstiam, omnípotens sempitérne Deus, descéndat invisíbilis plenitúdo Spíritus Sancti: et præsta; ut intercedénte beáto Joánne María, casto córpore et mundo corde ad tantum semper mystérium accedámus. Per Dóminum nostrum Jesu Christum Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte ejúsdem Spíritus Sancti.
   
Communio. Luc. 6, 17-19. Multitúdo languéntium, et qui vexabántur a spirítibus immúndis veniébant ad Jesum, quia virtus de illo exíbat, et sanábat omnes. (T. P. Allelúja.)
 
POSTCOMMUNIO
Angelórum dape refécti, te, Dómine, deprecámur: ut sicut in fortitúdine hujus panis beátus Joánnes María advérsu ómnia invícta constántia tolerávit; ita nos ejus méritis et imitatióne, de virtúte in virtútem eúntes, ad te felíciter perducámur. Per Dóminum.