Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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martes, 23 de mayo de 2017

CONSAGRACIÓN EPISCOPAL DE Mons. GERARDO ZENDEJAS

Como habíamos anunciado, el pasado 11 de Mayo se realizó en la capilla tradicional independiente San Atanasio en Vienna, VA (Estados Unidos) la consagración episcopal de Gerardo Zendejas SAJM por Mons. Richard Williamson, asistido por Mons. Jean-Michel Faure USML y Mons. Dom Tomás de Aquino OSB. Aquí traemos algunas de las fotos de la ceremonia (cortesía de SOLDIER OF CHRIST THE KING y CATHINFO).
  
  
Al día siguiente, fue su Primera Misa Pontifical con la tan anunciada y recurrente consagración de Rusia, cuya realización por los prelados williamsonistas nada más ser consagrados parece ser costumbre devocional de ellos.
  
  
No hubo reacción de parte de la cúpula fellayana, pero sí del ordinario conciliar del lugar: Michael Francis Burbidge, obispo conciliar de Arlington (Virginia), fulminó la excomunión contra Monseñor Zendejas (Traducción nuestra):
El 11 de Mayo de 2017, en la iglesia de San Atanasio en Vienna, Virginia, los obispos Richard Williamson, Jean-Michel Faure y Tomas de Aquino consagrarán al padre Gerardo Zendejas como obispo de una comunidad cismática, esto es, un grupo que rehúsa someterse a la autoridad eclesiástica del Romano Pontífice.
 
San Atanasio no es una iglesia en comunión con la Iglesia Católica Romana o la Diócesis de Arlington. Como obispo de la Diócesis Católica Romana de Arlington, no puedo ni recomendaré o condonaré la asistencia a San Atanasio en ningún momento por nadie en comunión con el Romano Pontífice y la Iglesia Católica Romana.
 
El obispo Williamson fue expulsado de la Sociedad San Pío X en 2012. Desde entonces se ha afiliado con una iglesia independiente formada por grupos alrededor del país. Mientras la información autoritativa sobre estos grupos es incompleta, parece que actualmente están en cisma de la Iglesia Católica, negándose a someterse a la autoridad del Papa Francisco, el legítimamente (sic) electo y gobernante sucesor de San Pedro. Bajo la ley de la Iglesia, “cisma” refiere al rechazo a someterse al Papa o a la ruptura de la comunión con los miembros de la Iglesia sujeta a él (Código de Derecho Canónico de 1983, Canon 751).
 
La consagración ilícita de un obispo es un acto desobediencia grave, una ruptura de la unidad de la Iglesia y una fuente de serio escándalo. El derecho canónico prescribe: “El Obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurre en excomunión latæ sententiæ [esto es, automática] reservada a la Sede Apostólica” (Código de Derecho Canónico de 1983, Canon 1382). Puesto que el obispo Williamson previamente consagró al obispo Faure y al obispo Tomás sin mandato de la Santa Sede, estos tres obispos que planean participar en la consagración agendada a 11 de Mayo, cada uno está incurso en las excomuniones bajo el Canon 1382.
 
Por favor uníos a mí para orar para que los involucrados en esta consagración episcopal ilícita puedan, por la intercesión de Nuestra Señora, retornar a la unidad plena con la Iglesia Católica.
  
Desde luego, esa “excomunión” (que para los williamsonistas es una medalla de honor por su combate en la causa de la Tradición) es inválida y nula no sólo porque se funda en una norma inexistente para el Catolicismo (claro, si salió del Código wojtyliano, que solo rige para los conciliares y los ralliés), sino que proviene de una persona que se usurpa autoridad que no tiene, ya que Burbidge, al haber sido instalado (que no ordenado) presbítero y obispo con el inválido Rito Montini-Bugniniano, NO ES OBISPO NI SACERDOTE CATÓLICO, y su iglesia (la conciliar del Vaticano II) NO ES LA IGLESIA CATÓLICA.

Vale decir, desde luego, que tampoco nos alegramos mucho por la consagración ni albergamos muchas esperanzas, máxime si se sabe que al igual que Williamson, Zendejas tampoco se ve que defienda la Fe Católica Tradicional como corresponde, esto es, sin transigencias ni entendimientos con el enemigo conciliar. Y como digno colofón, preguntamos ¿El padre René Trincado será el próximo en recibir la mitra?
  
  
NOTA: La “Resistencia” liderada por Mons. Williamson se encuentra estructurada de este modo:
  • Estados Unidos: Sociedad Sacerdotal San Pío X/Marian Corps (fundada en 2012. La Resistencia en India, Asia Oriental y Oceanía es atendida por ellos).
  • Francia: Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre (fundada en 2014. Los dominicos de Avrillé reciben las ordenaciones por ella).
  • América del Sur: Sociedad Sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María (erigida en 2016 por Mons. Faure).

domingo, 21 de mayo de 2017

FSSPX: LA HORA CRÍTICA

1° GUERRA EPISTOLAR EN EL DISTRITO DE FRANCIA
El pasado domingo 7 de Mayo de 2017, siete de los diez sacerdotes decanos del distrito de Francia de la Fraternidad San Pío X (David Aldalur de Burdeos, Xavier Beauvais de Marsella, François-Xavier Camper de Lyon, Bruno France de Nantes, Thierry Gaudray de Lille, Patrick de la Rocque de París, y Thierry Legrand de Saint-Malo) tomaron posición públicamente contra el decreto de la Congregación para la Doctrina de la Fe Novus Ordo del 27 de Marzo de los corrientes (aunque extrañamente fue publicada el 4 de Abril), en el cual se reconocía validez a los matrimonios de los fieles de la Fraternidad siempre y cuando contasen con la anuencia del ordinario o el párroco conciliar para recibir el consentimiento de los contrayentes, como parte del hodierno, clandestino y ralentizado proceso de las negociaciones Roma-Menzingen para erigir la Fraternidad no como una Administración Personal (como sucedió con los traidores de Campos, Brasil), sino en Prelatura Personal (como el Opus Dei).
 
Su declaración leída en el púlpito de sus respectivas capillas, y que además contó con la adhesión de los superiores de las comunidades amigas de la Fraternidad (P. Jean-Marie, superior de la Fraternidad de la Transfiguración; P. Placide, prior del monasterio benedictino de Bellaigue; y P. Antoine, guardián del monasterio capuchino de Morgon), causó un gran revuelo, sobre todo en sus consecuencias inmediatas: El Superior del Distrito de Francia, que no se ha destacado sino por la obediencia ciega al Superior General Bernard Fellay, nominativamente Christian Bouchacourt, omitiendo que los siete decanos le presentaron el documento a su consideración y que ante la inercia del mismo se vieron precisados a publicarlo (cualquier parecido con otros casos es pura realidad), descalificó el manifiesto como “subversivo”, pidió que los fieles del distrito lo tuviesen por nada y ordenó que los decanos fueran separados de sus puestos, y el P. Patrick de la Rocque ha sido removido de sus funciones en San Nicolás de Chardonnet, siendo remplazado por el P. Paul Vassal (este Vassal estuvo en el priorato de Post Falls, Estados Unidos, y renunció en 2016 al verse involucrado en el encubrimiento de un escándalo de sodomía en el colegio que la Fraternidad dirige allá).
   
Mas ahí no acaba la cosa: El 13 de Mayo, luego de insultar por enésima vez a la Virgen Santísima y de usar a los bienaventurados videntes Francisco y Jacinta Marto como estratagema propagandística al “canonizarlos”, Francisco I Bergoglio afirmó en su tradicional entrevista del avión lo siguiente sobre la FSSPX a raíz de la pregunta que le hiciera el periodista del diario francés La Croix:
“Yo descartaría toda forma de triunfalismo. Nada. Hace algunos días, en la Feria cuarta, la llaman así porque se hace el cuarto miércoles [N. del E. Feria cuarta es CUALQUIER miércoles del mes, papanatas], de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se estudió un documento cuyas conclusiones aún no me han llegado. Yo lo estudio. Segundo, el estado actual de las relaciones es de relaciones fraternales. El año pasado di la licencia para la confesión a todos ellos también como una forma de jurisdicción para el matrimonio.
 
Pero en primer lugar, los problemas que deben resolverse en la Doctrina de la fe, la Doctrina de la Fe los resuelve, como son los casos de los abusos… Los casos de abusos nos los trasladaban a nosotros, y también en la Penitenciaría, también la reducción al estado laical de un sacerdote nos lo pasan a nosotros… Son relaciones fraternales.
 
Con Mons. Fellay tenemos una buena relación, hemos hablado algunas veces. No me gusta apresurar las cosas…, caminar, caminar…, y luego ya veremos. Para mí no es un problema de vencedores o de derrotados. Es un problema de hermanos que deben caminar juntos buscando la forma de dar pasos adelante”.
Al día siguiente, entre discusiones en el atrio antes y después de la Misa en honor a Santa Juana de Arco, cuando el P. Bouchacourt comunicó en San Nicolás de Chardonnet la decisión de remover al padre La Rocque de su puesto como capellán, un centenar de fieles (la mayoría de ellos jóvenes) se levantó de las bancas y abandonó el templo, mientras otros quince se quedaron para rezar el Rosario. Y un grupo de fieles del Distrito de Francia dirigió una carta a la Comisión Ecclésia Dei en defensa del carácter tradicional de la Fraternidad fundada por Mons. Marcel Lefebvre y rechazando la doble moral del Vaticano cisma, que pretende conceder jurisdicción para el matrimonio mientras lo destruye en el aspecto doctrinal, teológico y juscanónico -especialmente con la exhortación Amóris Lætítia y el motu Mitis Judex Dóminus Jesus-.
  
Es clara una cosa o dos, y tal vez tres: Con Ratzinger, las conversaciones con Fellay y cía. eran de índole doctrinal y con intercambio de argumentos, mas ahora con el pragmático Bergoglio, el diálogo es sobre decisiones fácticas, lo que ha hecho evidenciar las divisiones internas de la Fraternidad. Por otra parte, Fellay está claramente asustado, ya que su segundo duodecenio está por acabar, y si el Capítulo General se hiciera hoy, no lo reelegirían ciertamente, ya que son muy pocos los que quieren el acuerdo. Por ello removió a los siete decanos (a los cuales designará remplazo el próximo 15 de Agosto), por eso quiere que la prelatura se la den rápido para poder gobernar de por vida. (Mensaje recibido por correo electrónico, el remitente nos autorizó publicarlo manteniendo en reserva su identidad)
 
2° EL INSTITUTO DEL BUEN PASTOR: LA HISTORIA DE UNA FALLIDA ORGANIZACIÓN “INDULTADA” QUE FUE ENGAÑADA POR LOS CONCILIARES Y QUE AHORA SIMULA EL SERVICIO NOVUS ORDO
Si los miembros de la Neo-FSSPX de Bernard Fellay quieren saber qué les deparará el futuro si se venden a la secta Novus Ordo y su antipapa Francisco Bergoglio, necesitan ver qué le pasó al Instituto del Buen Pastor (IBP). Cinco sacerdotes-presbíteros de la neofraternidad (Paul Aulagnier, Philippe Laguérie, Christophe Héry, Guillaume de Tanoüarn y Henri Forestier) desertaron para formar este instituto bajo los auspicios de la conciliar Comisión “Ecclésia Dei”. La viuda negra deuterovaticana sedujo al Instituto hacia la secta del Nuevo Orden prometiéndole incluir en los estatutos una provisión de que sus sacerdotes-presbíteros se les permitiría solamente la medio novusordiana Misa de Roncalli y nunca en el rito protestante-masónico-pagano institucional. Pero una vez el IBP cayó en la red deuterovaticana, la iglesia conciliar renegó de su promesa. Ahora los sacerdotes-presbíteros del Instituto simulan la Nueva Misa.
 
Francia es el centro de la Neo-FSSPX. Si el Distrito de Francia se rebela, también lo harán los demás. Incluso el padre Christian Bouchacourt, Superior del Distrito de Francia, aunque es un gauleiter para Fellay, estuvo entre aquellos que en Julio de 2016 estuvieron en oposición a la propuesta capitulación fellayana ante la Neo-iglesia. Él procedió así porque sus propios priores estaban en contra del acuerdo. Muchos de los priores de Francia están contra el acuerdo. De ahí que incluso algunos de los menguantes apoyadores de Fellay ahora concluyen que su salida podría ser beneficiosa para la Hermandad.
 
¿Cuándo abrirán sus ojos los tontunos de la Neofraternidad, tanto clérigos como laicos? El problema es doctrinal. La iglesia conciliar NO ES CATÓLICA. Hasta que ella revierta hacia la Fe Católica, no debería haber compromiso con ella. Si muere y se disuelve en la neblina, quizá algunos de sus despistados miembros pueden volver al final. La misericordia de Dios es ilimitada, pero su paciencia no. (Peter, Corresponsal de TRADITIO en Canadá).

jueves, 18 de mayo de 2017

ESPAÑA HA MUERTO, Y NO RESUCITARÁ

Por José Javier Esparza para GACETA.ES Vía TRADICIÓN DIGITAL
 
Vamos, mirad alrededor: España está muerta. Todo huele a podrido. Oh, sí, claro: a nuestro lado hay millones de personas fantásticas, de trabajadores entregados a su tarea, empresarios honrados, científicos de excelente nivel, militares abnegados, jueces justos, políticos decentes… Por supuesto. Pero mirad la España institucional –esa que todos hemos elegido, esa que todos sostenemos-: no hay pilar de la vida pública que no esté corroído por la carcoma. El desorden establecido bien puede insistir en que “somos un gran país”: muchos están dispuestos a creerlo, como el enfermo terminal agradece que se le augure larga vida. Pero todo el mundo sabe lo que hay. Esto ha entrado en colapso. Hoy España ofrece el aspecto de un leproso que se arranca trozos de carne mientras grita “aquí no pasa nada”. ¿No habéis visto el color macilento de quienes nos hablan de regeneración y progreso, sus bocas sin dientes, sus cuencas vacías? España es un zombi. ¿Quizás así lo entendéis mejor?
 
Unos –cada vez menos- gritan “arriba España” pensando que ante el conjuro, en efecto, el muerto se levantará. Otros –cada vez más- cantan las glorias de un cadáver aún más putrefacto, el de la II República, creyendo con fe ciega que a fuerza de “memoria histórica” y otros pases mágicos ese muerto resucitará. Y en otros lugares vemos cosas aún más asombrosas, como el intento de construir naciones nuevas, como un Golem siniestro, a base de mitologías artificiales y población inmigrada. España se ha convertido en una asamblea de nigromantes que intentan devolver vida a la materia inerte y a la historia muerta.
  
También en los círculos del poder –político, financiero, mediático- se celebran oscuros ritos para crear un Frankenstein: maquinan una segunda transición que consistiría en romper todo vínculo con la primera –demasiado marcada por el pecado nefando del “franquismo”- y edificar una transición nueva sobre la base de un nuevo PP y un nuevo PSOE redefinidos en torno a los dogmas del pensamiento dominante, ese nihilismo blando del arrepentimiento histórico y el narcisismo de masas, ese mundo suicida –¿pero ya qué mas da?- de la gente que prefiere tener mascotas a tener hijos y tener smartphone a tener patria. Un mundo hecho a la medida de ese ser que Nietzsche llamó “último hombre”. Una segunda transición, sí, que consistirá –ya lo estamos viendo- en subordinar por completo nuestra economía a otros, supeditar sin máscaras nuestra defensa a otros, someter aún más nuestra vida pública a las redes caciquiles de los partidos, arbitrar fórmulas que permitan desgarrar el tejido nacional –moderadamente, sin tensiones, sin fatigas- en provecho de los separatismos locales, dejar que se extingan en el vacío los últimos restos de identidad nacional –esa cosa tan casposa, ¿no?, tan molesta, tan mala para la globalización- y acostumbrarnos a todos al lugar subalterno que se nos ha adjudicado. La España sin alma que podrá disolverse definitivamente en el magma de la mundialización, enunciando por última vez su nombre en el gracioso inglés que hablan los camareros en los bares de Torremolinos. ¿Y no hay oposición? Oh, sí la hay: una extraña cofradía de uniforme morado que vive obsesionada con abrir las puertas a toda inmigración, estimular la descomposición de la unidad nacional y deshacer los últimos restos de la vieja vida. O sea, una oposición que no pide sino acelerar lo mismo que desea hacer el poder. Este es el paisaje de la “segunda transición”.
 
Frente a eso, nada más que los nigromantes. Pero no, no habrá resurrección. Ninguna resurrección. No resucitará la fantasmagoría alucinada de la II República, que nunca fue ese dechado de virtudes que hoy cantan, entre vindicativos y lúgubres, sus iracundos parroquianos. No resucitará tampoco la España de Franco, que cumplió su ciclo histórico y se extinguió, porque ella quiso, preparando la llegada de la siguiente. Ni resucitará la España de la transición setentera y el “habla, pueblo habla”, que es precisamente la que ahora se está descomponiendo entre hedores de partitocracia corrupta, separatismos desaforados, economía hiperdependiente y precaria, miseria moral e ignorancia de masas. En el peor de los casos, estaremos condenados a vivir entre los Golem y los Frankenstein de los separatismos y de la “gente de orden”.
 
¿Os duele? Ya. A vosotros –a algunos, al menos-, os gustaría que vuestro nombre siga significando algo, que vuestro suelo siga siendo vuestro, que vuestra gente siga sabiendo quién es. Vosotros –algunos de vosotros- seguís queriendo tener algo a lo que poder llamar “patria”. Bien. Pues abandonad toda esperanza de resurrección. Vuestra única opción es una metamorfosis. Tenéis que cambiar no sólo de piel, sino también de órganos. Porque esta España sin nombre, sin identidad, sin hijos, sin dioses y sin tierra no va a ninguna parte. Está muerta. Y no, no la resucitará un poema.
 
¿Cómo lograr la supervivencia de España? “Hay que construir poder”
¿De verdad queréis que esto –vuestro nombre, vuestro suelo, vuestra gente- siga existiendo? Bien, pues yo os daré la receta: construid poder, que es la llave de la Historia. Nadie ahí arriba, donde se toman las grandes decisiones, ignora cómo se hace eso. Construir poder no es invadir Portugal. Construir poder es buscar tu independencia energética, favorecer una acumulación de capital que te permita lanzarte a grandes proyectos de desarrollo, promover tu industria más puntera, evitar que tu riqueza esté en manos de otros, asegurar tu autosuficiencia alimentaria. Dar a tu gente una formación excelente, tener hijos que garanticen el reemplazo demográfico, estimular a tu sociedad para que sea activa y creativa, proteger eficazmente hasta al último de tus ciudadanos garantizándole trabajo, educación, salud y alimento dignos. Cultivar la propia identidad para fortalecer el sentimiento de comunidad nacional, combatir a los que intentan romper el conjunto, que tus armas estén a tu servicio y no bajo la voluntad de terceros. Obrar de tal modo que tu socio te respete y tu enemigo te tema, como obran todos los países que en el mundo pintan algo. Todo eso puede –debe- hacerse en democracia, en paz y en libertad. Pero en España, en los últimos años, y en nombre de la democracia, la paz y la libertad, hemos hecho todo lo contrario: hemos renunciado a cualquier forma de poder nacional. Y el resultado, hoy, es que nuestra paz, nuestra libertad y nuestra democracia empiezan a ser simples caricaturas.
   
Ya sé que no es esto lo que la mayoría queréis oír. ¡Da tanta fatiga!, ¿verdad? ¡Tener hijos…! ¡Reducir deuda pública…! ¡Reconducir la educación a la disciplina…! ¡Construir poder…! Todo eso requiere una energía, una tensión y una voluntad que ya pocos quieren reencontrar. Es mucho más amable, claro que sí, seguir hozando en el lodazal de nuestra descomposición, cuyo hedor casi ni percibimos gracias a los densos sahumerios de la telebasura, el fútbol patrocinado por jeques wahabistas y el discurso adormecedor de una clase política que, caciquil, sólo vela por mantener sus densísimas redes clientelares. Es mucho más amable resignarse a esa ideología de la rendición, de la claudicación, que lleva tantos años masajeándonos las conciencias: olvidad quiénes sois -¡tan malos…!-, disfrutad de vuestro bienestar artificial, acoged al terrorista de antaño, no tenséis las cosas, dejaos consolar por el discurso sentimental con el que se envuelve el poderoso. Después de todo, es por vuestro bien.
   
¿No queréis eso? Pues bien, la decisión es vuestra: o metamorfosis o muerte. No hay más.
  
Comentario de TD: Excelente artículo que está en consonancia con nuestra línea editorial. Aunque debemos precisar que la democracia liberal-relativista, es un hecho tan contemporáneo como histórico, ha demostrado ser letal para España. No debemos idolatrar a la democracia porque no debemos ser liberales sino católicos. España ha funcionado cuando ha sido fiel a su verdadera esencia e identidad, que es su catolicidad. España rechazó a Cristo y la consecuencia de separarse de la Vida no es otra que la muerte, con sus zombis, y sus nigromantes. ¿Tan difícil es de entender?

miércoles, 17 de mayo de 2017

NEOCATECUMENALES Y FRANCMASONES: EXTRAÑAS CONCORDANCIAS

Traducción de la página 169 del libro Verità sul Cammino Neocatecumenale
Muy reverendo
Padre Enrico Zoffoli
Plaza San Juan de Letrán, 14
00184 ROMA RM
 
Reverendo Padre,
 
Habiendo leído algunos de sus libros y artículos en Segno del Soprannaturale a propósito de la disputa sobre el movimiento neocatecumenal, considero que Vd. es la persona más adecuada para enviarle mi estudio sobre las similitudes entre la masonería y el movimiento neocatecumenal.
 
Dichas comparaciones son múltiples por las que considero que serán valoradas por la persona competente. Siendo mi parecer de ningún valor, creo que este trabajo le podrá interesar, pero en el caso que considere equivocadas mis argumentaciones, no debe preocuparse en modo alguno y puede rechazarla. Si en cambio le parece digno de profundizar, le pido hacerlo en bien de la Verdad y de la Iglesia Católica.
 
Le pido disculpar la forma, pero entre mí y la pluma nunca ha habido mucha simpatía.
 
Asegurándole que en familia continuaremos orando por Vd. y por la Iglesia, Le saludo filialmente en Cristo,
 
(carta firmada)

MASONES Y NEOCATECUMENALES: EXTRAÑAS CONCORDANCIAS ENTRE LOS PRINCIPIOS DE LOS PRIMEROS Y LOS COMPORTAMIENTOS DE LOS SEGUNDOS
 
   
Relaciones entre la Masonería y la Iglesia Católica
Casi desde su fundación, en el siglo XVIII, las relaciones entre la masonería y la Iglesia Católica nunca fueron buenas. Esto a pesar de las repetidas tentativas de infiltración acontecidas en estos siglos, que siempre fueron rechazadas por hombres santos y avizores entre los cuales destaca el Papa Clemente VII, que en 1738 lanzó la excomunión a cualquiera que se inscribiese en las logias.
 
Excomunión que, no obstante lo que se ha dicho, nunca fue abrogada, de hecho, la declaración del 17 de febrero de 1981, por la Congregación para la Doctrina de la Fe a propósito del canon 2335 del Código de Derecho Canónico, ha reiterado cuanto fue dicho en julio de 1974, o sea: la prohibición a los católicos, so pena de excomunión, de inscribirse en asociaciones masónicas y otras similares.
 
¿Por qué la Iglesia Católica condena la Masonería?
 
Mejor que tantas explicaciones pienso que son las palabras del Papa León XIII en su Encíclica del 19 de marzo de 1902 donde escribe:
“Una secta tenebrosa, que la sociedad lleva por mucho tiempo en sus costados como una enfermedad mortal, que contamina el bienestar, la fecundidad, la vida... El objetivo es de ejercitar una soberanía oculta sobre la sociedad reconocida: su razón de ser consiste enteramente en hacerle la guerra a Dios y a la Iglesia. No es necesario nombrarla, porque todos han reconocido con tales señales que es la Francmasonería, de la cual hablamos explícitamente en la Encíclica Humánum genus del 23 de abril de 1884.
 
Atrapando en sus inmensas redes la casi totalidad de las naciones y renovando a las otras sectas que ella hace mover por medio de hilos ocultos, desde antes atrayendo y reteniendo poi i sus afiliados con el aparato de ventajas que ella les procura, plegando los gobiernos a sus designios, ora con promesas ora con amenazas, esta secta secreta ha llegado a infiltrarse en todas las clases sociales.
  
Essa forma come uno stato invisibile e irresponsabile nello stato legittimo... Mientras profesa en palabras el respeto a la autoridad y de la misma religión, su objetivo supremo, como sus propios estatutos acreditan, es el exterminio de la soberanía y del sacerdocio”.
 
Parece claro, el por qué la suma autoridad de la Iglesia, y tantas otras almas santas, habían siempre luchado con todas la fuerzas contra la Masonería. Pero, como frecuentemente sucede, quien no se arriesga a entrar por la puerta, intenta por la ventana.
  
Extrañas similitudes
Existen documentos, que muestran algunos proyectos para someter y anular a la Iglesia Romana. Dichos documentos muestran los puntos por atacar y los modos de hacerlo, eliminando el respeto por lo Sagrado, por el Sacerdocio, por los Dogmas y el culto de los Santos y de María Santísima.
 
Exttrañamente en las Comunidades neocatecumenales, se enseña todo lo que recuerda los fines de la masonería, buscando eliminar completamente el culto mariano, a los santos, el respeto por todo lo que es Sagrado, por el Sacerdocio y por los dogmas de Fe.
  
El Papa Pablo VI en su homilía “Resistíte fortes in fide” del 29 de junio de 1972, pidiendo ser escuchado como si hablase San Pedro mismo, dice tener la sensación que “por alguna grieta se infiltró el humo de satanás en el templo de Dios”. Y especifica qué entiende por “humo de satanás”, esto es “la duda, la incertidumbre, la problematica, la inquietud, la insatisfacción, la lucha. No se tiene más confianza en la Iglesia; se cree en el primer profeta” que aparece, para "preguntarle a él si tiene la fórmula de la verdadera vida... Y ha entrado la duda en nuestras conciencias, y entró por las ventanas que habían sido abiertas a la luz”. Y aún: “Se creía que después del Concilio vendría un día de sol para la historia de la Iglesia. Ha venido, en cambio, un día nublado, de tempestades, de oscuridad, de búsquedas, de incertidumbre”.
 
Estas palabras parecen resaltar la amargura del Santo Padre por las “aventuras” posconciliares de algunos “profetas” entre los cuales podemos insertar a Kiko.
 
La Gnosis
Las herejías gnósticas han estado, desde la época patrística, entre los más recurrentes enemigos de la Iglesia, pero, a despecho de sus repetidos ataques, no han podido nunca destruir el edificio construido por Cristo.
 
Ellas se basan en el “conocimiento” (gnosis, apunto) que es reservado a un grupo restringido de personas (los “iniciados” o “iluminados” conforme a las distintas sectas), mientras los otros (los “afiliados”) deben estar ignorantes de todo, y no tener la mínima idea de lo que les traerá su camino.
  
Muchas personas se afilian a la Masonería sin tener la más remota idea de lo que esta afiliación pueda traerles, tal vez por la impronta vagamente filantrópica de algunas logias, o quizá también para acrecentar su poder personal en la sociedad y aumentar así su propio capital, no imaginando ciertamente que se convertiran en verdaderos y propios esclavos de satanás, cosa que solo algunos llegarán a entender, siguiendo la larga escalera iniciática.
 
Cuando uno entra en el movimiento Neocatecumenal debe olvidar las preguntas. Por largo tiempo no es permitido presentarlas, y también cuando llega el momento de preguntar algo, las respuestas son evasivas, a menos que no conciernan al futuro del “camino” porque entonces es todo confidencial. El saber está todo en las manos de los “catequistas” que no son personas que hayan hecho estudios particulares de teología, liturgia, patrística u otros, sino que son simple y llanamente personas que han hecho ya al menos 5-6 años de camino y que han sido adoctrinados por otros antes de ellos. Ellos mismos no tienen idea de lo que les será enseñado en los próximos años.
 
El mejor alivio para los Neocatecumenales es que estén ayunos de nociones de catecismo (¡el verdadero!), de teología y de Sagradas Escrituras, de manera de poderles enseñar todo lo que le parece a ellos.
 
Nuestro Señor, en cambio, en Su enseñanza nunca le escondió nada a nadie, adecuando enseguida el camino que recorrer y permitiendo todas las preguntas que surgieran.
 
El hecho mismo que en el Movimiento Neocatecumenal se halle esta escala jerárquica “gnóstica”, a la luz de la historia de la Iglesia, hace dubitar mucho sobre la bondad del resultado final.
  
Ataque a la Iglesia
De varias fuentes masónicas se han filtrado documentos que atestiguan cómo por muchos años están en curso planes para la aniquilación de la Iglesia, operando desde su interior (cfr. “La cara oculta de la historia” de Pietro Mantero, Ed. Segno).
  
Examinemos los varios puntos que interesan a nuestra investigación:
  1. La devaluación y el desprecio de la Santísima Eucaristía y consiguientemente la desacralización y profanación del culto católico y de los lugares de culto.
  2. La eliminación de la Mariología de la teología católica y el desprecio de la profecía postbíblica, especialmente aquella Mariana.
  3. Eliminación del sacerdocio ministerial y de todo lo que tenga que ver con lo sagrado.
  4. Uso del dinero para acrecentar el consenso.
 
Ahora examinemos uno por uno estos puntos confrontándolos con la catequesis neocatecumenal tomada de las “orientaciones a los equipos de catequistas” de Kiko Argüello, relacionadas por el Padre Enrico Zoffoli en su opúsculo “El neocatecumenado de la Iglesia Católica”:
  1. La devaluación y el desprecio de la Santísima Eucaristía y consiguientemente la desacralización y profanación del culto católico y de los lugares de culto.
    Para los neocatecumenales la Misa no es un verdadero “sacrificio”, el perpetuarse del Sacrificio de la Cruz, sino solamente un banquete comunitario que celebra la potencia salvífica de Cristo resucitado que está bien celebrar no en iglesias consagradas, sino en locaciones cualquiera propias para hacer resaltar que es una cena, y si se celebra en una iglesia por razones de espacio (con más comunidades reunidas) el altar (esto es, la mesa) es removido del presbiterio y trasladado al centro de la iglesia.
     
    Escena típica en una celebración en el “rito” neocatecumenal: la sardana en torno a la mesa
     
    El pan consagrado no se cambia en la sustancia del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, no teniendo otra función que la de simbolizar la presencia espiritual de Aquel que, resucitado, todo lo empuja sobre su carro de fuego...
       
    Negado el Sacrificio Eucarístico y la transustanciación, el “pan consagrado” (con todos sus restos y fragmentos) excluye la real presencia de Cristo, por eso tenemos que en las Misas celebradas por presbíteros neocatecumenales no se hace la purificación de los vasos en el modo correcto (de lo cual he sido muchas veces testigo presencial), no se hace caso si algún fragmento cae en tierra (una vez se llamaba sacrilegio...) y es negado todo culto al Santísimo Sacramento (en mi parroquia los jóvenes no saben qué cosa son las “Cuarenta horas” o una adoración eucarística seria, siendo el culto eucarístico limitado a una exposición del Santísimo por una veintena de minutos el primer viernes del mes, mantenida ¡para contentar a las “viejitas” que están acostumbradas a estos ritos!).
     
    Una vez, alguien que entró en una comunidad hace poco, viendo los fragmentos abandonados en un cáliz, lo hizo notar y le fue respondido: “¡Si todavía crees en estas cosas, entonces esta espiritualidad no es para ti!”.
       
    A propósito de la profanación de los lugares de culto, en nuestra parroquia, después de las celebraciones tenidas por los neocatecumenales en la iglesia, a veces, han sido encontradas colillas de cigarrillos sobre el pavimento.
     
  2. La eliminación de la Mariología de la teología católica y el desprecio de la profecía postbíblica, especialmente aquella Mariana.Hablar de la Virgen a un neocatecumenal es como hablar del Hada Azul, una fábula o poco más. No existe la figura de la Corredentora ni de la Madre de la Iglesia; rezar el Rosario es de mentecatos o algo así.
       
    La única efigie mariana admitida es un icono de vago sabor bizantino, llamada “Virgen de Kiko”.
     
    La Virgen Caminera, el único icono medio decente salido del kikil caballete
       
    La única aproximación fue durante el Año Mariano (1987-1988), pero fue más para hacerse ver por el Papa que por un convencimiento real, de hecho, realmente los neocatecumenales se interesan poquísimo en la figura de María Santísima y de toda la Mariología.
     
    Obviamente no se puede hablar a los Neocatecumenales sobre Medjugorje o de cosas semejantes, pero también a Lourdes, Fátima, et cœ́tera, le es negada toda importancia.
     
  3. Eliminación del sacerdocio ministerial y de todo lo que tenga que ver con lo sagrado.
    La eliminación del Sacrificio comporta la supresión del sacerdocio ministerial, no debiéndose reconocer otro sacerdocio si no el de Cristo: la Eucaristía es celebrada por la comunidad de los creyentes, todos indistintamente partícipes de aquel único sacerdocio...
     
    La exclusión del sacerdocio ministerial lleva al derrumbe de la Jerarquía Eclesiástica, o sea, al rechazo del Orden Sagrado que la funda, suprimido el cual, la Iglesia, como Sociedad visible y jerárquica, no tiene más ninguna razón de ser.
     
    De hecho en el Neocatecumenado toda la autoridad y todo el saber está en las manos de los catequistas a los cuales los sacerdotes deben obediencia. ¡Cuántas veces he visto a sacerdotes tratados de mala manera sin el mínimo respeto por su estado!
      
    “¡Hey, mirad, un ensotanado misadociero desafiando mis extravagancias gastronómicas!”
      
    Los neocatecumenales no se arrodillan nunca, ni ante el Santísimo, ni en la Consagración, asumen conductas irreverentes durante las celebraciones (su postura clásica en las iglesias es con las piernas cruzadas y los dos codos apoyados sobre el asiento, posiblemente en posición oblicua respecto al banco). Una vez vi a un “Ministro extraordinario de la Eucaristía” (neocatecumenal) que fumando iba a llevar el Santísimo a un enfermo: habiéndoselo hecho notar me respondió “¿Qué sabes tú si Jesús no fumaba también?” Prefiero no hacer comentarios.
     
  4. Uso del dinero para acrecentar apoyos.
    Los Neocatecumenales disponen de gruesas sumas de dinero que son donadas por sus adeptos. Con qué tanta “liberalidad”, se ha discutido mucho: he sabido de una monja a la cual le fue quitado el reloj para que se “liberase de los buenes” no teniendo otra cosa que dar a causa del voto de pobresa y por eso no poseía nada. Llegados a cierto punto del camino deben dar el “diezmo” sin saber obviamente dónde terminará: nadie presenta informes de gastos. En gran parte es dado en limosna a las parroquias y a las diócesis que los hospedan a fin de ganarse el apoyo de la Jerarquía en sus luchas.
  
Otro aspecto del camino neocatecumenal que encuentra coincidencia en el estatuto masónico es el comportamiento ante el prójimo.
 
Como en el juramento masónico se hace obligación de ayudar a los “hermanos” de la misma logia, también para los neocatecumenales existe la obligación del mutuo socorro en el interior de la propia comunidad y eventualmente de las otras comunidades, mientras que no hace falta ayudar a quien no pertenezca al movimiento.
 
La justificación de tal comportamiento se corresponde en la enseñanza según la cual la salvación se obtiene no por las obras sino exclusivamente aceptando la Resurrección del Señor, tesis típicamente protestante y claramente herética.
 
Conclusiones
Como hemos podido observar, los puntos de contacto entre la masonería y el movimiento neocatecumenal son verdaderamente muchísimos, todo haría pensar que los neocatecumenales han sido dados a luz por la masonería como una bomba a punto de explotar en el seno de la Iglesia Católica.
 
Aunque estas sean suposiciones, faltando algunas pruebas para soportar esta alarmante hipótesis, pero parece verdaderamente extraño que habiendo nacido de “madres” distintas tengan tantas similitudes ente los principios y objetivos de la masonería y las catequesis y los comportamientos de los neocatecumenales.
 
No es mi objetivo emitir juicios sobre todo esto, pero quiero lanzar solo un grito de alarma a fin de que quien tenga el carisma de velar sobre la Ortodoxia de la Fe analice y diseccione a fondo este problema.
 
2 de febrero de 1994, Fiesta de la presentación de Jesús en el Templo.

lunes, 15 de mayo de 2017

FRANCISCO VS. NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Del viaje de Francisquito a Fátima (Portugal), no hemos seguido el itinerario ni la cobertura mediática porque hemos estado redactando nuestro análisis sobre el Tercer Secreto y la Hermana Lucía, pero bueno, algo hay que comentar. Abramos este artículo con la siguiente caricatura de Ignace para Médias-Presse.Info (de nuevo reiteramos que ya la Consagración de Rusia fue hecha, aunque tardíamente, por Pío XII en 1952):
  
Francisco I: “¿La consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María? ¡Perdón, eso no está en las promesas de mi quinquenio”.
   
Cuando Francisco Bergoglio, que se veía incómodo y fuera de lugar (como siempre pasa cuando no está con sus amigos los comunistas, protestantes, ateos, musulmanes y judíos) saludó la noche del 12 de Mayo a cuantos estaban presentes para la procesión con velas que se hace cada noche en la explanada de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, dijo:
“[...] a todos os abrazo y os confío a Jesús, «especialmente a los más necesitados» —como la Virgen nos enseñó a pedir (Aparición, julio de 1917)—. Que ella, madre tierna y solícita con todos los necesitados, les obtenga la bendición del Señor. Que, sobre cada uno de los desheredados e infelices, a los que se les ha robado el presente, de los excluidos y abandonados a los que se les niega el futuro, de los huérfanos y las víctimas de la injusticia a los que no se les permite tener un pasado, descienda la bendición de Dios encarnada en Jesucristo”.
supeditando por una parte al acomodar el mensaje de la Virgen a sus propios intereses oenegeísticos. Mintiendo, porque en la aparición del 13 de Julio de 1917, la Virgen le enseñó a los pastorcitos a que después de cada decena del Rosario se dijera esta oración:
“Oh mi Jesús, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno y alivia a las almas del Purgatorio, especialmente a las mas abandonadas” [1].
  
Acto seguido, se despachó:
Peregrinos con María... ¿Qué María? ¿Una maestra de vida espiritual, la primera que siguió a Cristo por el «camino estrecho» de la cruz dándonos ejemplo, o más bien una Señora «inalcanzable» y por tanto inimitable? ¿La «Bienaventurada porque ha creído» siempre y en todo momento en la palabra divina (cf. Lc 1,45), o más bien una «santita», a la que se acude para conseguir gracias baratas? ¿La Virgen María del Evangelio, venerada por la Iglesia orante, o más bien una María retratada por sensibilidades subjetivas, como deteniendo el brazo justiciero de Dios listo para castigar: una María mejor que Cristo, considerado como juez implacable; más misericordiosa que el Cordero que se ha inmolado por nosotros?
Desglosemos este párrafo:
  1. “María, [que es] una maestra de vida espiritual”. Hasta donde nos da la insipiencia, la definición “Maestro de vida espiritual” es precisamente el significado del vocablo “gurú”, tan de moda por causa de la hinduizante Nueva Era. Gurúes que son sabios en su propia opinión, a los cuales engañadas las naciones acuden a ellos y rinden culto de latría. ¿A la Inmaculada Madre de Dios pretende equiparar con estos agentes de satanás?
  2. “Una santita (o image pieuse, según la traducción francesa) a la que se acude para conseguir gracias baratas”. Palabras salidas de la boca de sir “No soy quién para juzgar”, prejuzgando las intenciones de aquellos Católicos que le tienen cordial devoción a la excelsa Madre de Dios, y posponiéndola en favor de la delicuescente “Virgen María del Evangelio” que tanto se empeñan los herejes protestantes en buscar.
  3. “Una María mejor que Cristo, considerado como juez implacable; más misericordiosa que el Cordero que se ha inmolado por nosotros”. ¡Ni al más fanático se le ocurriría tal despropósito respecto de la Virgen, de San José o de cualquier otro santo! Y que Ella precisamente esté “deteniendo el brazo justiciero de Dios listo para castigar”, eso no tiene nada de descabellado: Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís vieron a Nuestra Señora intercediendo cuando Cristo iba a lanzar las tres lanzas (hambre, peste y guerra) sobre el mundo -y Ella encomendóles mediante su celo en la oración, predicación y penitencia la conversión de los pecadores-, y los venerables Melánia Calvat y Maximino Giraud pueden dar fe de que la Virgen de La Salette les dijo que eran tantos los pecados de la humanidad que ya no podía detener más el brazo justiciero de su Hijo.
Párrafo seguido:
Cometemos una gran injusticia contra Dios y su gracia cuando afirmamos en primer lugar que los pecados son castigados por su juicio, sin anteponer —como enseña el Evangelio— que son perdonados por su misericordia. Hay que anteponer la misericordia al juicio y, en cualquier caso, el juicio de Dios siempre se realiza a la luz de su misericordia. Por supuesto, la misericordia de Dios no niega la justicia, porque Jesús cargó sobre sí las consecuencias de nuestro pecado junto con su castigo conveniente. Él no negó el pecado, pero pagó por nosotros en la cruz. Y así, por la fe que nos une a la cruz de Cristo, quedamos libres de nuestros pecados; dejemos de lado cualquier clase de miedo y temor, porque eso no es propio de quien se siente amado (cf. 1 Jn 4,18)”.
  
Además de contradecir el angustioso llamado que hizo la Santísima Virgen, concerniente a que es necesario convertirse y ofrecer reparación, Bergoglio insiste en la misericordia incondicional, que es hija del solafideísmo protestante expresado perfectamente en el “Esto peccátor et pecca fórtiter, sed fórtius fide et gaude in Christo” del satánico Lutero. Y honestamente, no sabemos a qué Evangelio se refiere, a pesar de ser este (permitidnos algo de locura, como pidiera San Pablo Apóstol a los corintios) este nuestro décimo año consecutivo leyendo seis capítulos diarios de la Sagrada Escritura. Porque Nuestro Señor Jesucristo dijo claramente que él volverá a juzgar a vivos y muertos, dando a cada uno el pago de sus obras (Mateo 25). Así lo confirman los Apóstoles,
  • San Pedro, en casa del centurión Cornelio, dijo: “Él [Dios] nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio de que Éste es Aquel que ha sido destinado por Dios a ser juez de los vivos y de los muertos” (Hechos 10,42).
  • San Pablo, ante el Areópago de Atenas, dijo: “Pasando, pues, por alto los tiempos de la ignorancia, Dios anuncia ahora a los hombres que todos en todas partes se arrepientan; por cuanto Él ha fijado un día en que ha de juzgar al orbe en justicia por medio de un Hombre que Él ha constituido, dando certeza a todos con haberle resucitado de entre los muertos” (Hechos 17,30-31).
  • “Conforme a tu dureza y tu corazón impenitente, te atesoras ira para el día de la cólera y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual dará a cada uno el pago según sus obras: a los que, perseverando en el bien obrar, buscan gloria y honra e incorruptibilidad, vida eterna; mas a los rebeldes, y a los que no obedecen a la verdad, pero sí obedecen a la injusticia, ira y enojo” (Romanos 2,5-8).
  • “Pues todos hemos de ser manifestados ante el tribunal de Cristo, a fin de que en el cuerpo reciba cada uno según lo bueno o lo malo que haya hecho” (II Corintios 5,10).
  • “Ahora se extrañan de que vosotros no corráis con ellos a la misma desenfrenada disolución y se ponen a injuriar; pero darán cuenta a Aquel que está pronto para juzgar a vivos y a muertos [...] Porque es ya el tiempo en que comienza el juicio por la casa de Dios. Y si comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al Evangelio de Dios?” (I Pedro 4,4-5;17).
  • “Y díjome el Ángel: No selles las palabras de la profecía de este libro, pues el tiempo está cerca. El inicuo siga en su iniquidad, y el sucio ensúciese más; el justo obre más justicia, y el santo santifíquese más. He aquí que vengo presto, y mi galardón viene conmigo para recompensar a cada uno según su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin. Dichosos los que lavan sus vestiduras para tener derecho al árbol de la vida y a entrar en la ciudad por las puertas. ¡Fuera los perros, los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras y todo el que ama y obra mentira!” (Apocalipsis 22,12-15).
  • “Y vi un gran trono esplendente y al sentado en él, de cuya faz huyó la tierra y también el cielo; y no se halló más lugar para ellos. Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, en pie ante el trono y se abrieron libros –se abrió también otro libro que es el de la vida– y fueron juzgados los muertos, de acuerdo con lo escrito en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; también la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron arrojados en el lago de fuego. Esta es la segunda muerte: el lago de fuego. Si alguno no se halló inscrito en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego” (Apocalipsis 20,11-14).
y lo ha enseñado la Iglesia, guardiana infalible de la Verdad:
  • “Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos [...] y otra vez ha de venir con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos: y su reino no tendrá fin”. (Símbolo de Nicea y Constantinopla)
  • La fe verdadera consiste en que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, es Dios y Hombre. [...] Que padeció por nuestra salvación: descendió a los Infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió a los Cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso: desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Y cuando venga, todos los hombres resucitarán con sus cuerpos, y cada uno rendirá cuentas de sus propios hechos. Y los que hicieron el bien gozarán de vida eterna, pero los que hicieron el mal irán al fuego eterno. Esta es la Fe Católica, y quien no la crea fiel y firmemente no se podrá salvar”. (Símbolo de San Atanasio)
  • “[Firmemente creemos y simplemente confesamos que Cristo…] también sufrió y murió en el madero de la cruz por la salud del género humano, descendió a los infiernos, resucitó de entre los muertos y subió al cielo; pero descendió en el alma y resucito en la carne, y subió juntamente en una y otra; ha de venir al fin del mundo, ha de juzgar a los vivos y a los muertos, y ha de dar a cada uno según sus obras, tanto a los réprobos como a los elegidos: todos los cuales resucitarán con sus propios cuerpos que ahora llevan, para recibir según sus obras, ora fueren buenas, ora fueren malas; aquéllos, con el diablo, castigo eterno; y éstos, con Cristo, gloria sempiterna”. (IV Concilio de Letrán, Definición de fe contra los albigenses).
Es cierto que Dios muestra sus misericordias a quien sinceramente se arrepiente de sus pecados y da frutos dignos de penitencia. Pero también es cierto que la obstinación en el pecado y la presunción de la misericordia de Dios son pecados contra el Espíritu Santo, pecados que no tienen absolución posible. Pero no tiene ya caso (de hecho, nunca lo tuvo) seguir insistiendo a gente que más que sorda, es necia y busca componendas entre Dios y el diablo. San Pablo declaró el anatema, la maldición que condena en vida al Infierno, contra todo el que anuncia el Antievangelio:
“Mas aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncie un evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. Así como ya os lo dijimos, ahora os lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio diferente de aquel que recibisteis, sea anatema”. (Gálatas 1, 8-9)
  
NOTA
[1] Esta fue la versión original de la oración que Nuestra Señora le enseñó a los pastorcitos, segn declararon los propios videntes y sus conocidos. Para profundizar en relación a cómo y por qué la cambiaron, recomendamos leer el artículo LA ORACIÓN DE FÁTIMA FUE MODIFICADA.

domingo, 14 de mayo de 2017

NOTICIAS DE MENZINGEN: FELLAY, CON UN PIE FUERA DE LA DIRIGENCIA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO
  
El padre Alain Lorans derramó las alubias.
Lorans, un portavoz de la Neo-FSSPX en Francia, confirmó que no habría una inminente firma del documento doctrinal secreto en el cual Fellay supuestamente acuerda que la Deuterovaticanidad es ortodoxa y que la Misa Montiniana es válida.
Al menos siete superiores de distrito de la Neofraternidad han rechazado abiertamente el documento, al igual que tres superiores de las órdenes religiosas afiliadas a la misma.
Fellay ahora afronta la posibilidad de ser derrotado en el Capítulo electoral de 2018.

Queridos Padres de TRADITIO:
 
Las nuevas están ahora en toda su ignominiosa indirección. El 11 de Mayo de 2017, el arzobispo conciliar Guido Pozzo, Secretario de Francisco Bergoglio para la Comisión Ecclésia Dei, dictó la norma: la Neofraternidad San Pío X de Bernard Fellay no tendrá el sublime privilegio de ser devorada viva por la araña bergogliana hasta que Fellay firme una admisión de que la Deuterovaticanidad es ortodoxa y que la Misa Montiniana es válida.
 
Fellay quiere firmar la capitulación ante la secta Novus Ordo porque piensa que ello le conllevará mayor poder para sí. Bajo el acuerdo, él podría permanecer (o eso imagina) por otros doce años, mientras que, si no puede firmar el acuerdo con la viuda negra antes de Julio de 2018, enfrentará la posibilidad de ser derrotado en el siguiente Capítulo electoral de la NeoFSSPX -si puede sobrevivir hasta entonces-. La situación está caliente para Fellay, porque ahora se enfrenta a una investigación por su manejo de un caso de crímenes sexuales en el que uno de sus sacerdotes-presbíteros está involucrado.
 
El 12 de Mayo de 2017, Alain Lorans, un vocero de la NeoFSSPX en Francia, confirmó implícitamente que no sería inminente la firma del documento doctrinal secreto, sino solamente más negociaciones interminables. Aparentemente, al menos siete decanos del Distrito de Francia, junto con tres superiores de órdenes religiosas afiliadas a la Fraternidad, han abiertamente rechazado la telaraña bergogliana. Es probable que otros líderes de la Fraternidad se hayan “alzado contra” Fellay también. Entre tanto, Monseñor Tissier de Mallerais se reclina y espera el momento.
 
El cardenal Raymond “Bully” Burke también está interesado en que la traición sea también apresurada del lado romano por los conciliares neocones que quieren que el Conciliábulo sea abrazado por la Fraternidad. Obviamente Burke se está refiriendo a sí mismo, entre otros. El cardenal Gerhard Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe [Novus Ordo], claramente es otro también.
  
Nada detendrá a Fellay de tratar de hacer un acuerdo con la secta Novus Ordo, sin embargo, porque desesperadamente lucha por asegurar su futuro como el Barón Fellay del castillo “Tradición”, una vasta bailía internacional supervisada por sus muy errantes caballeros. En Enero de 2017, el obispo de Galarretta sugirió que si la regularización, esto es, el engolfamiento y fagocitosis de la Fraternidad por la secta del Nuevo Orden no era posible en 2017, la Roma modernista tomaría acciones para “normalizarla” a sus especificaciones Novus Ordo. Uno de esos pasos lo dio en Marzo de 2017 respecto a los matrimonios de la Fraternidad.
 
Essencialmente, la carta comisoria de Francisco Bergoglio del 27 de Marzo de 2017 mantiene la superioridad de los ordinarios diocesanos de la iglesia conciliar sobre la NeoFSSPX a nivel local. La Neofraternidad no puede hacer nada sin la aprobación de los obispos. Asombra mucho qué beneficios puede reportar esto mientras Bergoglio destruye lo poco que en su iglesia queda del Sacramento del Matrimionio. Ahora los matrimonios oficiados en el seno de la Fraternidad serán objeto del “divorcio eclesiástico”. Otro gesto similar tuvo lugar en 2016 respecto al Sacramento de la Penitencia, que en la iglesia conciliar no existe más, sino que fue remplazado en 1973 por un vago ritual de “reconciliación”. La Roma modernista podría hacer un gesto adicional para reconocer las Misas de la Fraternidad como lícitas, como si las inválidas misas conciliares fueran también asociadas a ella.
 
El verdadero problema aquí es que la Iglesia Conciliar NO es Católica. Por tanto, ningún grupo Católico o incluso cuasicatólico debería incluso considerar negociar con ella. Molesta al toro, y serás corneado. La Deuterovaticanidad misma está en unestado de declive acelerado en todo el mundo. En la ciudad de Quebec, por ejemplo, al menos la mitad de las iglesias novusordianas están en venta. Sus prelados están ansiosos en vender los bellos edificios tradicionales para poder ganar un beneficio financiero de administrar las ventas.
 
El barco conciliar es grande, así que tardará mucho tiempo para hundirse hasta el fondo del océano, pero lo hará irremisiblemente. Cualquier bote salvavidas cercano a ella será arrastrado en el remolino. Por tanto, verdaderos Católicos, alejaos de ella ahora que estáis a tiempo, para que no seáis succionados por el remolino hacia el Infierno.
 
PETER, Corresponsal de TRADITIO en Canadá.

sábado, 13 de mayo de 2017

EL TERCER SECRETO DE FÁTIMA: VERDADES SILENCIADAS Y MENTIRAS OFICIALES

ADVERTENCIA Y SÚPLICA
Nuevamente nos embarcamos a escribir sobre un tema polémico: el Tercer Secreto de Fátima. Y lo hacemos confesando que no sin gran temor tratamos sobre el asunto porque avizoramos el dedo acusador de aquellos indomables e irreducibles tartufos y mojigatos de uno y otro sexo apuntando que nuestro artículo es calumnioso, paranoide y blasfemo, y las lenguas de quienes, amén de tacharnos de supersticiosos, “caritativamente” nos emplazarán en un tribunal (seglar y “canónico”) canguro, cuando no enviándonos en vida a las infernales llamas, conocedores ellos mejor que nadie de semejante república. Mas seguiremos nuestro propósito, que es el de contribuir a develar el engaño en que la apóstata secta del Vaticano II tiene al mundo y a las almas respecto al Tercer Secreto de Fátima y a Sor Lucía, la última de los videntes.
   
Auxiliados por Nuestra Señora, la Bienaventurada siempre Virgen Santa María, en su advocación de Reina del Rosario de Fátima y de los Mártires, esperamos que este análisis llegue a feliz término, y sea un desagravio por tantas ofensas y sacrilegios que ha sufrido en estos años por los infieles y los apóstatas.
  
A los lectores, les pedimos que arrien de sus mentes los estandartes de prejuicios e ideas preconcebidas, invitándolos a abrirse a un nuevo enfoque sobre el tema de Fátima. Sin duda, este artículo es polémico y fuerte, pero no puede ser de otra manera. Frente a la presente apostasía, no es posible ni permitido transigir.
 
INTRODUCCIÓN: LA OPOSICIÓN A FÁTIMA POR LOS ALTOS

Así quieren muchos a la Virgen: Amordazada
  
Dijo Sor Lucía de Fátima al P. Agustín Fuentes en su entrevista de 1957:
“Padre, la Santísima Virgen no me dijo que nos encontramos en los últimos tiempos del mundo, pero me lo dio a demostrar por tres motivos: el primero, porque me dijo que el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva es una batalla final, en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de que partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios o somos del demonio; no hay término medio”.
 
El Tercer Secreto de Fátima, si bien podía ser leído por Pío XII, debía revelarse en 1960 como muy tarde, pues en palabras de Sor Lucía de Fátima, en esta fecha sería más claro (aunque Pío XII manifestó a su amigo el conde Enrico Pietro Galeazzi estar preocupado por las confidencias que la Virgen le reveló a Sor Lucía -lo que permite inferir que algo se conocía del Tercer Secreto).
  
Pero en el Vaticano, Giovanni Battista Montini Alghisi y el jesuita belga Edouard Dhanis, modernistas a cuál más, tachaban de falsas las apariciones y mensajes que hubiese recibido Sor Lucía posteriores a Octubre de 1917, reduciendo el mensaje de la Virgen a un simple pedido de oración y penitencia. De hecho, Dhanis dividió el Mensaje de Fátima en dos partes separadas: “Fátima I”, según él, son las apariciones de Nuestra Señora entre Mayo y Octubre de 1917 (y como tal las aceptaba a regañadientes), mientras que las apariciones de Tuy y Pontevedra venían a ser “Fátima II” (que tachó como “fabricación inconsciente” de Sor Lucía). Peor aún, señaló que las apariciones del Ángel en 1916, el Secreto en tres partes y el pedido de la Consagración de Rusia eran burdas invenciones, si no de Lucía, del clero conservador contrario a la recién proclamada República Portuguesa masónica (posición sostenida hoy por el presbítero apóstata Mário Pais de Oliveira, que incluso afirma que nunca hubo apariciones). Sobre la Consagración, la calificó un acto “prácticamente irrealizable” y “moralmente imposible” porque sería ofensivo tanto para la Ortodoxia cismática como para Rusia misma.
 
Esto confirma las palabras del Padre Malachi Martin, que ante la pregunta de Bernard Janzen “¿Quiénes son las personas que están trabajando fuertemente para suprimir Fátima?”, respondió:
“Una camarilla, de prelados Católicos en Roma, que pertenecen a satanás. Ellos son servidores de satanás. Y los siervos de satanás fuera de la Iglesia, en varias organizaciones, ellos quieren destruir el Catolicismo de la Iglesia, y mantenerla como un factor de estabilización en asuntos humanos. Es una alianza. Una alianza sucia, una alianza inmunda, pero una muy buena alianza”.
Y agrega
Ellos publicaron cartas fraudulentas en su nombre [de la Hermana Lucía]; la hacen decir cosas que no quiere. Le ponen declaraciones en su boca que ella nunca hace”.
  
LUCÍA DE FÁTIMA HA MUERTO, VIVA LUCÍA DE COÍMBRA
En la segunda aparición, Sor Lucía de Fátima relata
Quería pedirle a Nuestra Señora que nos llevara al Cielo. Nuestra Señora respondió: Sí; a Jacinta y a Francisco los llevaré en breve. Mas tú quedarás aquí un tiempo más. Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Él quiere establecer en el mundo la devoción a Mi Inmaculado Corazón.
Apenada, pregunté: ¿Quedaré aquí sola?
Nuestra Señora respondió: No, hija. ¿Sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
  
Poco después de esta segunda aparición, Francisco, que no oía las palabras de la aparición sino sólo veía las imágenes, preguntaba inquisitivo: ¿Por qué estaba Nuestra Señora con un corazón en la mano esparciendo por el mundo aquella luz tan grande que es Dios? Tú estabas con Nuestra Señora en la luz que bajaba a la tierra, y Jacinta, conmigo, en la que subía al cielo.
Le respondí: Es que, tú con Jacinta, vais a ir en breve al Cielo, y yo quedo con el Corazón Inmaculado de María pero “algún tiempo”.
  
A partir de ese “algún tiempoalgunos afirman que Sor Lucía de Fátima murió el 31 de Mayo de 1949, por lo que la entrevista con el Padre Fuentes en 1957 (y publicada en 1958 con Imprimátur de la Diócesis de Leiria) sería falsa. Pero si es falsa dicha entrevista, estaríamos ante un fraude tan magistralmente bien hecho que más de un ensotanado tembló, porque el revuelo ante la advertencia profética fue tal que en 1959 la Curia Romana y el Obispado coimbrense corrieron a desmentir:
Nota de la Diócesis de Coímbra, 2 de Julio de 1959, sobre la entrevista del P. Fuentes

El Padre Agustín Fuentes, postulador de la causa de beatificación de los videntes de Fátima Francisco y Jacinta, visitó a la Hermana Lucía en el Carmelo de Coímbra y hablóle exclusivamente de asuntos relacionados com el proceso en cuestión. Todavía, al regresar a México, su país –de acuerdo a un artículo en A Voz del pasado día 22 de Junio, y a una traducción de M. C. Bragança, publicada el 1 de Julio por el mismo diario– este sacerdote permitióse hacer declaraciones sensacionalistas de carácter apocalíptico, esjatológico y profético, que él declaró haber oído de la propia boca de la Hermana Lucía.
 
Dada la gravedad de tales declaraciones, la cancillería de Coímbra entendió ser su deber ordenar una investigación rigurosa sobre la autenticidad de tales noticias, que personas demasiado ávidas de lo extraordinario divulgaran en México, en los Estados Unidos, en España, y finalmente en Portugal.
 
Para la paz de espíritu de quien leyó el documento publicado en A Voz y se alarmó con la idea de terribles cataclismos que, según dicho documento, caerán sobre el mundo en 1960, y además para poner fin a la campaña tendenciosa de ‘profecías’, cuyos autores, tal vez sin darse cuenta de ello, están a provocar una tempestad de ridículo, no solo sobre sí mismos sino tambiém al respecto de cosas que habrían sido alegadamente dichas por la Hermana Lucía, la Diócesis de Coímbra decidió publicar estas palabras de la Hermana Lucía, dadas en respuesta a preguntas hechas por la autoridad competente.
[Hermana Lucía]: ‘El Padre Fuentes habló conmigo en su calidad de Postulador de las causas de beatificación de los siervos de Dios, Jacinta y Francisco Marto. Hablamos apenas de cosas relacionadas con este asunto; por tanto, todo lo demás a que él se refiere no es ni exacto ni verdadero. Laméntolo, porque no comprendo qué bien se pueda hacer a las almas que no venga de Dios, Que es la Verdad. No sé nada, y por tanto no podía decir nada, sobre tales castigos, que son falsamente atribuidos a mi persona’.
 
La cancillería de Coímbra está en posición de declarar que, como hasta el presente la hermana Lucía dijo todo lo que entendió ser su deber decir sobre Fátima, no dijo nada más de nuevo y, por consiguiente, no autorizó a nadie, por lo menos desde Febrero de 1955, a publicar cualquier cosa que pudiese serle atribuido sobre el tema de Fátima” (Cf. Fray Miguel de la Santísima Trinidad, Toda la Verdad sobre Fátima, vol. 3, pp. 550-551)
  
Aparte, una muerte de Lucía de Fátima en 1949 hubiese metido en problemas a Pío XII frente a las demandas de publicación del Tercer Secreto y de Consagración de Rusia. Pero la entrevista con el Padre Fuentes y la censura movida por la Diócesis coimbrense sólo confirma lo que de entrada se sabe: el mensaje de la Virgen de Fátima es coherente en sí mismo y con otras célebres apariciones como las de Buen Suceso y La Salette, que advirtieron sobre la Gran Apostasía, Roma como sede del Anticristo, y el Castigo Final. Por tanto, sería verosimil que Lucía de Fátima sobrevivió a 1949. Pero después de 1957, se pierden los rastros de la verdadera Sor Lucía de Fátima, pues 
“a partir de ese momento, ella pasó a estar sometida a un silencio mucho más riguroso sobre cualquier cosa acerca de Fátima, y especialmente sobre los grandes temas del Secreto... Como vimos, en esa nota de 2 de Julio de 1959, la cancillería de Coímbra declaró autoritariamente que ‘¡la Hermana Lucía no tenía nada más que decir sobre Fátima!’ También se tornó increíblemente difícil verla y, durante años, ninguno de los sus escritos fueron publicados. Su testimonio estaba tornándose enfadoso. En 1962, María de Freitas observó que ‘cada vez más, las visitas a la Hermana Lucía estaban prohibidas; cada vez más ella tornábase invisible’”. (Fray Miguel de la Santísima Trinidad, Toda la Verdad sobre Fátima, vol. 3, pp. 748-749)
 
Sor Lucía de Fátima dijo que el Tercer Secreto debía revelarse cuando ella muriera, o en 1960. Enfatizamos ese año porque, para ese tiempo, se había ordenado el silencio y aislamiento total de Sor Lucía por la jerarquía conciliar, que se sentía incómoda con ella. De Sor Lucía de Fátima nunca más volvió a saberse hasta 1967, como compañía conveniente para Pablo VI, que se encontraba de gira en Portugal. Solo que no era Sor María Lucía de los Dolores SSD (en adelante Lucía de Fátima). Hemos de habérnoslas con una persona distinta: Sor María Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón OCD (en adelante Lucía de Coímbra).

Lucía de Coímbra
  
El aspecto físico es distinto entre la verdadera Lucía y la impostora. Existe una foto de Lucía de Fátima en 1945 -en ese año, su edad era de 38- (último registro fotográfico plenamente reconocido), y otra que se le atribuye en 1967 (veintidós años después, a los 60 años). Pero sucede en primera instancia que la mujer retratada ¡se veía tanto (o hasta más joven) que Sor Lucía a sus 38! En segundo lugar, la verdadera Lucía de Fátima era física y fisiológicamente diferente de la supuesta “Irmã Lúcia” que captarán los medios desde 1967:
  • La nariz es más corta en Lucía de Fátima, que tambien tenía una cavidad en su mentón y sus mejillas.
  • La dentadura de la supuesta era homogénea y bien proporcionada, no larga, saliente e irregular (ante esto alguno osará decir que Lucía se habría hecho una cirugía para arreglarse los dientes, pero el solo pensarlo sería RIDÍCULO porque simple y llanamente no tiene sentido que una monja de clausura se haga cirugías cosméticas -y además sería un acto de vanidad, algo que la verdadera Sor Lucía JAMÁS Y NUNCA consentiría siquiera-).
  • Con todo y haber presenciado el Milagro del Sol, es de suponer que Lucía de Fátima no usaba lentes, sino que tenía buena visión hasta su muerte.
  • Lucía de Fátima tenía problemas de audición, mientras que la monja carmelita podía entender mensajes sin que la otra persona hablara todavía (como se verá en una entrevista posterior).
Conviene recordar una verdad evidente: al envejecer, nuestra apariencia se mantiene esencialmente la misma si nos comparamos con retratos de juventud. Pero en este caso NO SUCEDIÓ ASÍ. Lucía de Coímbra era radicalmente distinta a como debería verse Lucía de Fátima en su vejez. A fin de comprender mejor este hecho, comparad cada retrato en la secuencia etaria (última foto de primera línea y primera foto de la última línea son proyecciones aproximadas por computadora):

  
Y las actitudes, ni se diga: Lucía de Coímbra era locuaz en cuanto a las apariciones de Fátima, pero nunca hablaba en primera persona, esto es, no usaba los pronombres ‘yo’, ‘nosotros’ y sus variaciones sino que lo hacía en tercera (ellos, los pastorcitos). Por su parte, Lucía de Fátima era tímida, hasta el punto de que le costaba enormemente hablar del tema y las cámaras le causaban incomodidad. Ítem lo anterior, ante los hombres, Lucía de Fátima permanecía a cierta distancia y con semblante serio. En cambio, Lucía de Coímbra no tiene reparos en reirse con toda confianza y estrechar la mano de los cardenales y de Juan Pablo II, al cual le tenía una devoción rozante con la idolatría (algo que la verdadera Lucía JAMÁS HARÍA).
   
Lucía de Fátima con monseñor José Alves Correia da Silva, Obispo de Leiría. Distancia en señal de modestia y respeto.

Lucía de Coímbra con Juan Pablo II, en uno de sus viajes a Fátima.
  
Otras evidencias que permiten inferir que no se trata de la verdadera Sor Lucía:
“El 11 de Octubre de 1990, Carolina, la hermana de sangre de la Hermana Lucía, dice al padre (sic) Gruner que ella había visitado a la Hermana Lucía en el Carmelo de Coímbra por más de 40 años y nunca le había sido permitido hablar a solas con su hermana en la misma sala. Ellas estaban siempre separadas por una reja y muchas otras hermanas del convento estaban presentes en todas las visitas”. (Francis Alban, The Fatima Priest. Good Counsel Publications. Pound Ridge, NY. 1997, página introductoria)
 
Por más de 40 años, ¡hasta a su hermana de sangre le fue prohibido ver a “Sor Lucía” de otro modo que no a través de una reja y con otras monjas presentes! Esto explicaría el por qué su hermana no habría descubierto el fraude: nunca le fue permitido ver a “Sor Lucía” excepto por detrás de una reja y completamente cubierta por el hábito, y nunca le era permitido hablar íntimamente con ella por causa de la constante presencia de “muchas otras” religiosas!
  
Esta extraña cuarentena de “Sor Lucía” no fue, según el grunerismo, porque Sor Lucía sabía la verdad sobre el tema de Fátima, sino porque los conspiradores en el Vaticano no querían que la su falsa “Sor Lucía” fuese denunciada como la impostora que ella era, lo que habría ocurrido si ella hubiese sido sometida a cualquier examen o escrutinio serio. Una de las razones (sino la principal) para silenciar a Sor Lucía de Fátima es que, sabiendo que la masonería eclesiástica estaba en pro de conseguir sus propósitos, revelaría el Tercer Secreto. Esto a partir del hecho de que el arzobispo Fernando Cento Andreani, nuncio en Portugal, le dijo a Juan XXIII bis en Diciembre de 1958: “Sería prudente para Vd. revisar qué hay en el Tercer Secreto. La Hermana Lucía me contactó. Ella puede enviar un mensaje al mundo. Yo no sé si pueda ser oportuno...”. No nos es posible determinar cuándo sucedió el contacto referido por el nuncio, pero sí que Juan XXIII bis leyó el Tercer Secreto el 17 de Agosto de 1959, día en que le había sido presentado por fray Pierre-Paul Philippe OP, Comisario del Santo Oficio (con el consentimiento del Cardenal Ottaviani); y luego lo devolvió a los archivos inquisitoriales diciendo: “Esto no concierne a mi pontificado”, y jamás quiso oir hablar de Fátima.
 
Cuando el futuro cardenal Silvio Oddi le preguntó por qué no revelaba el secreto, la respuesta de Roncalli fue un seco “No me hable de eso”. Monseñor Oddi insistió: “Si usted quiere, yo no le hablaré más, pero no podré impedir a la gente de hablar de ello. Yo mismo tuve que hacer una centena de sermones para anunciar su revelación”. De nuevo Roncalli le espetó: “Ya le dije que no me hable de él”. El 8 de Febrero de 1960 se publicó por medio de la Agência Noticiosa de Informação (actual Lusa - Agência de Notícias de Portugal S.A.) un comunicado proveniente del Vaticano señalando que el Tercer Secreto no se publicaría jamás:
“Ciudad del Vaticano, 8 de febrero de 1960 — En círculos altamente fidedignos del Vaticano se acaba de declarar al representante de la United Press International que es muy posible que nunca venga a ser abierta la carta en que la Hermana Lucía escribió las palabras que Nuestra Señora confirió a los tres pastorcitos, como secreto en la Cova da Iría.
 
Aunque la Iglesia reconozca las apariciones de Fátima, no desea tomar el compromiso de garantizar la veracidad de las palabras que los tres pastorcitos dijeron que Nuestra Señora les había dirigido”.
 
En lugar de ello, Juan XXIII bis prefirió el discurso humano diplomático, ecumenista, conciliador con el mundo, especialmente con la URSS (la Ostpolitik cassaroliana); y en su discurso inaugural del Vaticano II, el 11 de Octubre de 1962, pronunció estas palabras:
Nos parece justo disentir de tales profetas de calamidades, avezados a anunciar siempre infaustos acontecimientos, como si el fin de los tiempos fuese inminente”.
  
Por su parte, Pablo VI viajó a Fátima en 1967, siendo acompañado de Lucía de Coímbra, e insistió en que el Mensaje de Fátima era solo de oración y penitencia. Fuera de obsequiarle la Rosa de oro a la imagen, NO HIZO NADA MÁS EN HONOR DE LA VIRGEN. Ni siquiera un Ave María le rezó.
  
Primera aparición pública en persona de Lucía de Coímbra (Estampa conmemorativa del viaje de Pablo VI a Fátima, año 1967. Fuente: Todocoleccion.com)
  
Otro evento del pasado, que confirma el carácter de impostora de Lucía de Coímbra: En 1992 tuvo lugar la infame entrevista titulada Dos Horas con la Hermana Lucía, conducida por el “cardenal” Antony I Padiyara, “arzobispo mayor” de Ernakulam de los Siro-Malabares y el “obispo” de rito latino Francis Michaelappa de Mysore (India), y el “padre” Francisco V. Pacheco de Fortaleza (Brasil). El periodista portugués Carlos Evaristo estuvo presente como traductor oficial en la entrevista. En esta entrevista, la “Hermana Lucía”, entre otras cosas, dijo que nunca se supuso que el Tercer Secreto fuese revelado en 1960, y que incluso no debería ser revelado (afirmaciones contrarias a lo que la verdadera Lucía de Fátima dijera en su tiempo), y que el Cielo aceptó la “consagración de Rusia” (o más correctamente, el “Acto de Confianza en María”) de Juan Pablo II en 1984. He aquí algunos apartes de la entrevista
Antony ‘Cardenal’ Padiyara:¿Y esta consagración [de Rusia] fue realizada por Juan Pablo II el día 25 de Marzo de 1984?
‘Hermana Lucía’: ‘Sí, sí, sí’. (Con uma voz grave y afirmativa que, además de esto, parece mostrar que ella ya estaba expectante de la pregunta)...
Carlos Evaristo:Entonces, ¿esta consagración fue aceptada por Nuestra Señora?
‘Hna. L.’: ‘Sí’
C. E.:¿Nuestra Señora está contenta y la aceptó?
‘Hna. L.’: ‘Sí’...
A. ‘Card.’ P.:  ‘¿Todavía Dios y Nuestra Señora quieren que la Iglesia revele el Tercer Secreto?
‘Hna. L.’: ‘No es pretendido que el Tercer Secreto sea revelado. Fue apenas destinado al Papa y la jerarquía inmediata de la Iglesia’.
C. E.:¿Pero Nuestra Señora no dice que debería ser revelado al público a más tardar en 1960?
‘Hna. L.’: ‘Nuestra Señora nunca dijo eso. Nuestra Señora dice que el secreto estaba destinado al Papa’.
C. E.:¿El Papa puede revelar el Tercer Secreto?
‘Hna. L.’: ‘El Papa puede revelarlo si así le parece, pero le aconsejo que no lo haga. Si así lo quisiere, yo le sugiero que tenga suma prudencia. Él precisa ser prudente’”.
 
El mismo “padre” Pacheco le dijo al hermano Pedro Dimond OSB, en ocasión de una conferencia realizada en la década de 1990, que había algo errado con la Hermana Lucía de Coímbra, y que no podía responder preguntas simples sobre su vida, lo que lleva a suponer que los entrevistadores estaban entrando a fondo en cuestiones que eran ajenas y nada familiares a ella.
 
Alguno objetará: La “Hermana Lucía” estaba detrás de la reja del Carmelo de Coímbra, oculta a las miradas. Pero acontece que en esta entrevista de 1992 ella estaba en el exterior, delante de la famosa reja, y sostenida de la mano con otras personas. Esto tiene sentido: la entrevista tuvo permiso del Vaticano, y el fin de la misma era que Lucía de Coímbra le dijese a los entrevistadores (y al mundo) que Juan Pablo II consagró exitosamente a Rusia, y que quedase registrado ante un grupo independiente, que nunca antes la había visto en persona. Mas cuando la seudo-Lucía se encontraba con su hermana (que podía más fácilmente exponer el impostaje), ella permanecía siempre con el rostro cubierto, detrás de la reja y con muchas otras religiosas, como señalamos más arriba.
 
Más allá de la entrevista de 1992, hay muchas otras afirmaciones de Lucía de Coímbra en las cuales aprueba la línea que la secta del Vaticano II tiene sobre Fátima, lo que muestra su condición de impostora. En el año 2001, en un artículo impreso en L'Osservatore Romano, le preguntan  a la “Hermana Lucía” especificamente sobre la consagración de Rusia. La noticia tuvo alcance mundial, y al reverendo Nicholas Gruner (que hasta su muerte afirmaba que ésta nunca ha tenido lugar) le dejó con las manos en la cabeza:
CIUDAD DEL VATICANO, 20 de Diciembre de 2001 (Servicio de Información del Vaticano): “En referencia a la tercera parte del secreto de Fátima, ella [la “Hermana Lucía”] afirmó que leyó atentamente y meditó sobre un panfleto publicado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, y confirmó todo lo que en él estaba escrito. A cualquiera que piense que alguna parte del secreto fue escondida, ella respondió: ‘Todo fue publicado; nada permanece en secreto’. Para aquellos que hablan y escriben sobre nuevas revelaciones, ella dice: ‘No hay verdad en eso. Si yo hubiese recibido nuevas revelaciones, no las hubiera contado a otra persona alguna, sino que las hubiera comunicado directamente al Santo Padre’. La Hermana Lucía fue interrogada: ‘¿Qué respondería a las persistentes afirmaciones del Padre (sic) Gruner, que está para recoger firmas para que el Papa finalmente consagre Rusia al Inmaculado Corazón de María, que nunca fue hecha?’ Y ella respondió: ‘La Comunidad Carmelita rechazó todas las formas de recolección de firmas. Yo ya dije que la consagraión que Nuestra Señora deseaba fue cumplida en 1984 y fue aceptada por el Cielo’”.
 
Claro, los gruneritas dirán que esta entrevista fue fabricada o distorsionada, pero entonces ¡tendrán que admitir que hay una conspiración! Si el Vaticano puede llegar a este punto, es ciertamente concebible que ellos pudiesen implantar una impostora; y, como vimos, el argumento de que todas estas afirmaciones de la “Hermana Lucía” aprobando el falso Tercer Secreto son apenas fabricaciones es destruido por la evidencia fílmica en la cual todos pudieron ver su aprobación de la versión vaticana publicada en el 2000.
   
UNA DISGRESIÓN: EL VATICANO II, CONCILIO ANTIMARIANO
Refiere el profesor italiano Roberto de Mattei en su libro Il Concilio Vaticano II: una storia mai scritta (El Concilio Vaticano II: una historia nunca escrita) que en 1963, muerto Juan XXIII bis y asunto Montini como Pablo VI, en la segunda sesión del concilio, la Comisión presentó un documento preparatorio sobre la Virgen (“Beátæ Maríæ Vírginis, Mater Dei et Mater hóminum”), que de acuerdo con el proyecto original, sería un decreto por separado. Además, 313 padres conciliares liderados por el Cardenal Alfredo Ottaviani presentaron una propuesta, el Schema constitutiónis dogmáticæ de Beátæ Maríæ Vírginis para la definición del dogma de María Mediadora de todas las gracias y Corredentora del género humano (“Beátæ Maríæ Vírginis, Mediátrix ómnium Gratiárum et Corredémptrix humánum genus”).
 
El jesuita alemán Karl Rahner (apoyado por los franceses Yves Congar OP y René Laurentin), enarbolando el discurso protestante de la “mediación única, exclusiva y excluyente de Jesucristo entre Dios y los hombres” (alentados por el rechazo que Roncalli y Montini tenían contra la fiesta de la Realeza de María instituida por Pío XII -31 de Mayo-, y haciéndose eco de Friedrich Karl Otto Dibelius -obispo luterano de Berlín-Brandeburgo y presidente del Consejo Mundial de Iglesias en ese entonces-, que decía que la mariología católica era un obstáculo al ecumenismo), presentó un texto escrito a todos los participantes de la conferencia de Fulda (de los padres conciliares germanoparlantes) en agosto de 1963, donde externaba su gran preocupación respecto al documento diciendo que si se adoptaba la propuesta de Ottaviani, “esto causaría un daño inimaginable desde el punto de vista ecuménico, tanto para los Orientales como para los Protestantes”, y por ello los obispos de Alemania, Austria y Suiza debían rechazar la propuesta. Para reducir la importancia del tema, era necesario presionar, con toda la insistencia posible, para que el esquema se convirtiera en un capítulo, o el epílogo, del esquema sobre la Iglesia (la futura Constitución Lumen Géntium). Esto, para él, sería “la manera más fácil de suprimir del esquema las afirmaciones que teológicamente no están suficientemente desarrolladas y sólo ocasionarían un daño incalculable desde el punto de vista ecuménico”.
 
El 29 de octubre de 1963, se puso la siguiente pregunta para votación: “¿Les place a los Padres conciliares que el esquema respecto a la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, sea revisado para convertirse en el capítulo VI del esquema sobre la Iglesia?” Los resultados de la votación fueron de 1114 a favor y 1074 en contra.
 
Esa noche, Congar anotó en su diario que: “La mariología, por lo menos la que siempre quieren agregar, es un verdadero cáncer”. Por su parte el P. Berto, teólogo de Mons. Lefebvre durante el concilio, escribió después de esta votación:
“El trabajo fue formidable, esto no es nada; fue sobre todo doloroso. ¡Cuántas veces, después de los votos del 29 y 30 de octubre, yo lloré, estallé en sollozos sobre estas pobres hojas que cubría de escritura! El castigo de Dios vino sobre estos votos. […] El funesto voto de la víspera, apostatando del Evangelio de las bodas de Caná, lejos de invitar a la Santísima Virgen, le significó su despido. ¡Ella estorbaba! La Virgen estorbaba el Concilio que la invitó a salir. ¡Oh! Ella no se lo hizo decir dos veces. La tierra no tembló, el rayo no cayó en San Pedro. La Virgen María salió discretamente en un profundo silencio; tan discretamente, en un silencio tan profundo que Ella no dijo Vinum non habent, y los destinos de la segunda sesión fueron sellados”.
El esquema sobre la Virgen fue remplazado por el de los religiosos como el capítulo VI de Lumen Géntium. Luego, en la tercera sesión, fue incluido como el Capítulo VIII de la precitada, pero revisado, remplazando la expresión “Ómnium Gratiárum Mediatrícem” por el de “Matrem hóminum, máxime fidélium” (“Madre de los hombres, especialmente de los fieles”, aunque Montini prefería el mero término “deprecatrícem” -intercesora-).
sin tener la intención de proponer una doctrina completa sobre María ni resolver las cuestiones que aún no ha dilucidado plenamente la investigación de los teólogos. Así, pues, siguen conservando sus derechos las opiniones que en las escuelas católicas se proponen libremente acerca de aquella que, después de Cristo, ocupa en la santa Iglesia el lugar más alto y a la vez el más próximo a nosotros”. (Antipapa Pablo VI, Concilio Vaticano II, Constitución Lumen Géntium, sobre la Iglesia, art. 55. 21 de Noviembre de 1964)
 
Peor todavía:
  • La devoción al Inmaculado Corazón de María, expresada públicamente en Misa y Oficio propio, fue rebajada en el calendario litúrgico, pasando de celebrarse el 22 de Agosto como fiesta doble de segunda clase, a ser una simple memoria facultativa el sábado infraoctava del Sagrado Corazón de Jesús.
  • Del Infierno, ni se hizo mención en las actas del concilio; y el pedido de oración por la conversión de los pecadores fue palmariamente ignorado.
  • La Virgen en Fátima había condenado el comunismo (precisamente el Inmaculado Corazón de María y la Santa Faz de Jesucristo fueron ofrecidas por el Cielo como el último recurso frente al comunismo, la bestia escarlata). ¿Y el V2? ¡No se pronunció al respecto, máxime estando presentes delegados de la Unión Soviética camuflajeados en prelados de la Ortodoxia Rusa!
  • El Rosario no solamente fue ignorado, sino que fue rechazado como oración litúrgica de la Iglesia: Durante la tercera sesión, el Cardenal Patriarca de Lisboa, pidió modificar el n° 67 de Lumen Gentium en el sentido que a las “prácticas y ejercicios de piedad” se agregara la expresión “entre las cuales se distingue el Rosario”. Pero la comisión preparatoria juzgó que “el concilio no debía designar una devoción particular”, dejando el numeral como estaba.
 
De este modo el concilio se pronunció contra el mensaje de Fátima. Todos los temas abordados en el secreto de Fátima fueron descartados de los debates del concilio, incluso podemos decir que fue en una dirección diametralmente opuesta. Se puede decir que el concilio Vaticano II fue un contra-Fátima así como fue un contra-Syllabus.
 
Un tal “Grupo ecuménico de Dombes” -cuyo nombre se debe a la trapa de Notre-Dame des Dombes cerca de Lyon, donde se realizaron sus primeras reuniones-, fundado en 1937 por el P. Paul Couturier (descendiente de pieds-noirs -y tal vez judío-) y el pastor protestante suizo Richard Baümlin d’Erlembach, se ha dado por tarea, entre otras cosas, durante más de diez años, “el reflexionar de manera constructiva sobre las ‘piedras de tropiezo’ marianas entre católicos y protestantes”.
 
Ellos aseguran respecto del episodio acontecido en las sesiones segunda y tercera del Vaticano II:
“La figura de María está marcada por la historia de nuestras divisiones, pero Ella ha sido iluminada con una nueva luz por el concilio Vaticano II. Al rechazar un texto separado sobre la Virgen María, los Padres conciliares reemplazaron la reflexión teológica a su respecto en el conjunto de la teología cristiana y la han reconducido a sus fuentes en la Escritura y la Tradición de la Iglesia”. 
 
Es así que presentan una conclusión en su escrito “La bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, en el misterio de Cristo y de su Iglesia”, trabajo que será premiado en el 2001 por la Pontificia Academia Mariana.
 
Ya en 1996 Juan Pablo II invitó a la Pontificia Academia Mariana que en ese año iba a celebrar su XII Congreso Mariológico Internacional en Polonia, a estudiar la posibilidad de la definición de los títulos marianos de Mediadora, Corredentora y Abogada. Tras varias reuniones de trabajo, la Comisión publicó una declaración donde se hacen las siguientes afirmaciones:
Los títulos propuestos –Corredentora, Mediadora y Abogada- resultan ambiguos ya que pueden entenderse de diversos modos. Nos ha parecido además que no es conveniente abandonar la línea teológica seguida en el concilio Vaticano II, el cual no ha querido definir ninguno de ellos: no utilizó en su magisterio el título de Corredentora; y de los títulos Mediadora y Abogada ha hecho un uso muy sobrio (Lumen Géntium, 62) Aunque se atribuyeran a esos títulos unos contenidos por los que se pudiera aceptar su pertenencia al depósito de la Fe, su definición, en la actual situación, no resultaría, sin embargo, teológicamente conveniente, en cuanto que tales títulos y las doctrinas inherentes a ellos, necesitan todavía una ulterior profundización y una renovada perspectiva trinitaria, eclesiológica y antropológica. Finalmente, los teólogos, especialmente los no católicos, se han mostrado sensibles a las dificultades ecuménicas que implicaría una definición de los susodichos títulos”. (L’Osservatore Romano, 4 de junio de 1997, página 10)
 
Compárese lo expuesto en la prensa vaticana con estas palabras del mismo Grupo de Dombes:
“Sobre el plan dogmático, la proclamación de los dogmas de la Inmaculada Concepción y de la Asunción concierne solo a la Iglesia romana que las formuló. En la medida que esta Iglesia se estime comprometida por sus propias declaraciones sobre la ‘jerarquía de verdades’, ella debería reconocer que estos dos dogmas, puesto que no pertenecen a la expresión común de la fe al momento de la separación, no pueden obligar a otros cristianos. En efecto, la afirmación de la ‘jerarquía de verdades’ en el Vaticano II ya no permite sostener, sin poner muchos matices, ciertas afirmaciones anteriores. Sin duda que la fe es siempre la misma en tanto que ella responde a la autoridad de Dios revelándose. Pero además de la dimensión histórica y humana de su transmisión, ciertas declaraciones son tan fundamentales que se sostienen en el símbolo mismo de la fe; las otras son subordinadas a las primeras”. (Bernard Picinbono, Marie vue par un protestant. Cf. Nathalie Gadéa, Catholiques et protestants: réconciliation autour de Marie? - Blog GARRIGUES ET SENTIERS, 16 de Febrero de 2007)
 
En limpio, podemos sacar que para la Pontifica Academia Mariana y el Grupo de Dombes, los dogmas de la Inmaculada Concepción y de la Asunción son estorbo para la “reconciliación”, estorbo que se “resuelve” mediante la “jerarquía de verdades” establecida por el Vaticano II, lo que impide la definición del dogma de la Medianía de la Santísima Virgen y su título de Corredentora del género humano (De todos modos, no pueden hacernadie puede dar lo que no tiene. La Jerarquía conciliar está desprovista de autoridad para atar y desatar, toda vez que defeccionó de la Fe). Y se refleja la obsesión de “volver a las fuentes en la Escritura”, sosteniendo además que Martín Lutero y demás heresiarcas creían en la Virginidad y Maternidad de Nuestra Señora, cosa que es evidentemente falsa si “volvemos a las fuentes” protestantes. Lutero, el monje maldito, escribió estas blasfemias:
  • Que la Virgen María haya sido concebida sin pecado original, de esto no hay una sola palabra ni en el evangelio ni en otras partes de las Escrituras”. (Martín Lutero, Sermón sobre Lc. 11:27-28)
  • “La Madre María es, en verdad, digna de alabanza; pero al alabarla debemos tener mucho cuidado de no perder de vista al Hijo que Ella os dio”. (Martín Lutero, Sermón sobre Is. 9:1-7)
  • Cuanto más méritos y dignidad se atribuyen a María, tanto más mengua la gracia divina y se reduce la verdad del Magníficat”. (Obras de M. Lutero, Tomo VI, pág. 402)
  • El papa quiere que se ore en el nombre de la Virgen María; esto no significa alabar a María, sino deshonrarle de la peor manera y convertirla en un ídolo”. (Martín Lutero, Segundo sermón sobre el Magníficat)
  • María, la amada y santa Virgen y Madre de Dios, fue convertida en el papado en execrable ídolo”. (Martín Lutero, Comentario de Gén. 6:1-5)
  • El cántico Salve Regína es una gran blasfemia contra Dios pues allí se llama a María «madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra». Y no mucho mejor es el cántico Regína Cœli, donde llaman a María «Reina del Cielo»”. (Martín Lutero, Sermón sobre Mat. 1:1-16)
  • “…en el presente, no hay quien hable tan mal de esta Madre y su Fruto como aquellos que la honran con muchos rosarios y constantemente dicen el Ave María. Estos, más que cualquier otro, blasfeman de la peor manera contra la palabra y la fe de Cristo”. (Obras de M. Lutero, Tomo XLIII, pág. 40)
  • Ridiculizando al dominico Juan Tetzel, que le había ganado la predicación de la Indulgencia en el Arzobispado de Maguncia, dice Lutero que Tetzel “tenía del papa esta gracia y potestad: que si alguien hubiese llegado a violar a la virgen María o crucificar a Jesucristo por segunda vez, podía él perdonarle con tal que depositase en el arca los derechos correspondientes”. (Cf. Obras de M. Lutero, Tomo LI, pág. 538).
 
El capuchino Raniero Cantalamessa, predicador de la “Casa pontificia”, amigo de Bergoglio y simpaticone profesional de infeliz memoria, quien es uno de los símbolos contemporáneos de la Apostasía entronizada, en una prédica intitulada María en el misterio de Cristo y de la Iglesia (realizada el 18 de Diciembre de 2015, día de la Expectación de la Bienaventurada Virgen María), habló de la Santísima Virgen -para él nada más que “María”- y del ecumenismo a la luz de la Constitución “dogmática” Lumen Géntium del Vaticano II en la siguiente forma:
La novedad más grande del trato conciliar sobre la Virgen consiste, como se sabe, precisamente en el lugar en el que se inserta, y es eso en la constitución sobre la Iglesia. Con eso el Concilio –no sin sufrimientos y laceraciones- realizaba una profunda renovación de la mariología, respecto a la de los últimos siglos. El discurso de María ya no es en sí mismo, como si ella ocupara una posición intermedia entre Cristo y la Iglesia, sino reconducido, como había sido en la época de los Padres, en el ámbito de esta última. María es vista, como decía san Agustín, como miembro más excelente de la Iglesia, pero un miembro de ella, no fuera, o encima. […]
 
Lo que quisiera hacer es poner de relieve la importancia ecuménica de esta mariología del Concilio, es decir, cómo podría contribuir –y está contribuyendo- a acercar a católicos y protestantes sobre este delicado terreno y controvertido que es la devoción a la Virgen. […]
 
No es éste el lugar para hacer una revisión histórica. Solamente quiero decir lo que me parece una vía de salida para la triste situación sobre María. Esa vía pasa por un sincero reconocimiento de parte de nosotros los católicos (sic) del hecho de que, especialmente en los últimos siglos, hemos contribuído a rendir a María algo que es inaceptable para los hermanos protestantes, honrándola de modo quizá exagerado y desconsiderado, sobre todo no colocando tal devoción en un cuadro bíblico bien claro, que hiciese ver su papel subordinado respecto a la Palabra de Dios, al Espíritu Santo y a Jesús mismo. La mariología de los últimos siglos se había convertido en una fábrica continua de nuevos títulos, nuevas devociones, a menudo polemizando con los protestantes, usando a veces a María como arma contra ellos”.
 
EL SECRETO DE 2000 ES FALSO
Malachi Martin refiere que el Tercer Secreto “no tiene ningún sentido a menos que aceptemos que habrá, o que está en progreso, una apostasía generalizada entre los clérigos y los laicos en la Iglesia Católica…”.
 
En su oportunidad se dijo que que la carta que apareció a la luz el 21 de Abril de 2010 es el verdadero Tercer Secreto de Fátima, tanto por la coherencia interna del texto y el nexo causal con los otros dos Secretos conocidos, como podemos leer a continuación:
   
TRANSCRIPCIÓN
JMJ
 
Tuy, 1 de abril de 1944
 
Agora vou revelar o terceiro fragmento do segredo: Esta parte é a apostasia na Igreja!
 
Nossa Senhora mostrou-nos uma vista do um indivíduo que eu descrevo como o ‘santo Padre’, em frente de uma multidão que estava louvando-o.
 
Mas havia uma diferença com um verdadeiro santo Padre, o olhar do demonio, êste tinha o olhar do mal.
 
Então depois de alguns momentos vimos o mesmo Papa entrando a uma Igreja, mas esta Igreja era a Igreja do inferno, não há modo para descrever a fealdade d’êsse lugar, parecia uma fortaleza feita de cimento cinzento com ângulos quebrados e janelas semelhantes a olhos, tinha um bico no telhado do edificio.
 
Em seguida levantamos a vista para Nossa Senhora que nos disse Vistes a apostasia na Igreja, esta carta pode ser aberta por O santo Padre, mas deve ser anunciada depois de Pio XII e antes de 1960.
 
No reinado de Juan Pablo II a pedra angular da tumba de Pedro deve ser removida e transferida para Fatima.
 
Porque o dogma da fé não é conservado em Roma, sua autoridade será removida e entregada a Fatima.
 
A catedral de Roma deve ser destruida e uma nova construida em Fatima.
 
Se 69 semanas depois de que esta ordem é anunciada Roma continua sua abominação, a cidade será destruida.
 
Nossa Senhora disse-nos que êsto está escrito, Daniel 9, 24-25 e Mateus 21, 42-44
 
TRADUCCIÓN (cortesía de Antonio Moiño Munitiz)
JMJ
 
Tuy, 1 de abril de 1944
 
Ahora voy a revelar la tercera parte del secreto: ¡Esta parte es la apostasía en la Iglesia!
 
Nuestra Señora nos mostró una visión de un individuo que yo describo como el ‘santo Padre’ frente a una multitud que lo vitoreaba.
 
Pero había una diferencia con un verdadero santo Padre, la mirada del demonio, éste tenía los ojos del mal.
 
Entonces, después de algunos momentos vimos al mismo Papa entrando en una iglesia, pero esta Iglesia era la iglesia del Infierno; no hay manera de describir la fealdad de ese lugar. Parecía como una fortaleza hecha de cemento gris con ángulos quebrados y ventanas similares a ojos; tenía un pico en el tejado del edificio.
 
Enseguida levantamos la vista hacia Nuestra Señora que nos dijo: Visteis la apostasía en la Iglesia; esta carta puede ser abierta por el Santo Padre, pero debe ser publicada después de Pío XII y antes de 1960.
 
En el reinado de Juan Pablo II la piedra angular de la tumba de Pedro debe ser removida y llevada a Fátima.
 
Porque el dogma de la fe no ha sido conservado en Roma, su autoridad será removida y entregada a Fátima.
 
La catedral de Roma debe ser destruida y una nueva construida en Fátima.
 
Si 69 semanas después de que esta orden se publique, Roma sigue su abominación, la ciudad será destruida.
  
Nuestra Señora nos dijo que esto está escrito, en Daniel 9, 24-25 y Mateo 21, 42-44.
Aunado a ello, hay testimonios que dan fe de la autenticidad de la Tercera Parte del Secreto, los cuales se reproducen a continuación:
  • Pío XII: “Estoy preocupado por las confidencias de la Virgen a la pequeña Lucía de Fátima. Esta persistencia de Nuestra Señora ante el peligro que amenaza la Iglesia, es una advertecia divina contra el suicidio que representaría la alteración de la fe, en su liturgia, su teología y su alma” (“Pie XII devant l’histoire”, por Mons. Georges Roche y Philippe Saint-Germain. Paris, Editions Robert Laffont, 1972, pag. 52).
  • El cardenal Mario Luigi Ciappi, quien fuera teólogo personal de Pío XII, en una carta al profesor Baumgartner en Salzburgo, Austria, dijo que el Papa Pacelli le confió estas palabras: “En el Tercer Secreto viene predicho, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comenzará desde su cima”.
  • El cardenal Silvio Oddi, tras relatar que Juan XIII bis no quiso publicar el Tercer Secreto, y que su convocatoria del Vaticano II fue para disipar las advertencias de los profetas de castigos, refiere que “[El Tercer Secreto] no tiene nada que ver con Gorbachov. La Bienaventurada Virgen María nos alertó sobre la apostasía en la Iglesia” (citado en el semanario Il Sabato de 17 de marzo de 1990).
  • El obispo de Leiría-Fátima, João Pereira Venâncio, que tuvo el sobre con el Tercer Secreto, afirma que lo vio a contraluz y que estaba escrito en una sola hoja de papel. Más aun, llegó a medir las dimensiones del papel, el tamaño de sus márgenes (unos 7,5 milímetros), y estimó que tenía entre 20 y 25 líneas de texto (dato que confirmaría el cardenal Ottaviani, que estuvo presente en la primera lectura del Secreto). 
    Más tarde, declaró, desmintiendo un alegado resumen del Tercer Secreto que fue publicado el 15 de Octubre de 1963:
    “…[Nuestra Señora] no vino a Fátima para darle la razón a los profetas de catástrofes mundiales imaginarias. Fátima no puede reducirse a profecías sensacionalistas de crueles guerras… Nosotros afirmamos que Fátima es algo más serio que todo eso. Fátima, realmente, en esto también, «actualiza» todo el significado evangélico de una Iglesia dirigida esjatológicamente hacia un futuro que está, casi asegurado en las manos de Dios; pero, sin embargo, es continuamente amenazado por el Misterio de Iniquidad «que ya está en marcha» (2ª Tesalonicenses 2, 7)”. (Carta Pastoral, 25 de Julio de 1966)
  • El jesuita austríaco Joseph Schweigl, enviado por Pío XII a entrevistar el 2 de Septiembre de 1952 a Sor Lucía de Fátima sobre el contenido del Tercer Secreto, declaró lo siguiente:
    “No puedo revelar nada de lo que escuché en Fátima en relación al Tercer Secreto, pero puedo decir que tiene dos partes: una concerniente al Papa; la otra, lógicamente (aunque no debo decirlo), sería la continuación de las palabras: ‘en Portugal se conservará siempre el dogma de la fe…’ Contiene información sobre el Apocalipsis, la Apostasía, la infiltración satánica de la Iglesia”.
  • El padre Joaquín Alonso, que por décadas fuera el archivista oficial de Fátima, declaró antes de morir que el Tercer Secreto está plasmado EN UNA HOJA DE PAPEL, y se sustenta en que
    Lucía nos dijo que ella lo escribió en una hoja de papel. El Cardenal Ottaviani, que lo leyó, nos dice lo mismo: ‘Ella lo escribió en una hoja de papel...’
    Sobre su contenido, afirmó:
    “En el período precedente al gran Triunfo del Inmaculado Corazón de María, cosas terribles sucederán. Eso forma parte del contenido de la Tercera Parte del Secreto. ¿Qué será? Si ‘en Portugal se conservará siempre el dogma de la fe…’, se puede deducir claramente que en otras partes de la Iglesia este dogma se oscurecerá o incluso se perderá del todo. Por tanto, es del todo posible que, en lo que concierne a este período intermedio en examen (despues de 1960 y antes del Triunfo del Inmaculado Corazón de María), el texto hace referencia concreta a la crisis de la Fe en el seno de la Iglesia, y a la negligencia de los mismos pastores…” (La verdad sobre el Secreto de Fátima, pág. 70).
    Incluso, refiere Alonso que el Secreto alude a los “conflictos internos en el corazón mismo de la Iglesia, y las graves negligencias en los más altos niveles de la jerarquía”, y la “falta de la jerarquía más alta de la Iglesia”. Por demás, declaró que el contenido de la entrevista del padre Agustín Fuentes a Sor Lucía en 1957 era VERÍDICO Y AUTÉNTICO.
  • El mismo cardenal Ottaviani entrevistó a Sor Lucía el 17 de Mayo de 1955 sobre el Tercer Secreto. Doce años después, en una conferencia realizada en la Pontificia Academia Mariana el 11 de Febrero de 1967, confirmó que personalmente pudo leer el Tercer Secreto que Nuestra Señora le confió a Sor Lucía y que en obediencia ella escribió en portugués, en una sola hoja de papel:
    “He tenido la gracia y el don de leer el texto del Tercer Secreto, aunque también estaría obligado a mantenerlo en secreto, porque me lo impone el Secreto. Puedo deciros solamente esto: que vendrán tiempos difíciles para la Iglesia y que hacen falta muchas oraciones para que la apostasía no sea demasiado grande”.
    Lo sorprendente es que en esa conferencia dijo que de acuerdo a Sor Lucía, el secreto no debía ser abierto antes de 1960. Ottaviani le preguntó por qué esa fecha, y ella le contestó “Porque entonces quedará más claro”.
  • El 10 de Septiembre de 1984, el obispo Alberto Cosme do Amaral, durante una sesión de preguntas y respuestas en el aula magna de la Technische Universität de Viena, en Austria, declaró:.
    El Secreto de Fátima no habla de bombas atómicas, ni de guerras nucleares, ni de misiles SS-20. Su contenido solo concierne a la Fe. Identificar el secreto con anuncios catastróficos o con un holocausto nuclear es deformar el sentido del mensaje. La pérdida de la Fe de un continente es peor que la aniquilación de una nación; y es verdad que la Fe disminuye considerablemente en Europa” (tomado de Mensagem de Fátima, Febrero de 1985, por el Padre Messias Dias Coelho; citado en Revista María Mensajera, Zaragoza, Núm. 232, Mayo 2000, pág. 22 y ss.).
  • En 1998, el P. Malachi Martin afirmó en el programa The Art Bell Show que, a principios de febrero de 1960, cuando era Secretario del cardenal Agustín Bea, tuvo la oportunidad de escuchar la lectura del Tercer Secreto de Fátima, que estaba escrito en una sola hoja de papel. Más aún, ¡EN UNA SOLA PÁGINA!:
    “Mis rodillas temblaban en el corredor fuera de los apartamentos pontificios, mientras mi jefe, el cardenal Bea, estaba dentro debatiendo con el Papa, y con un grupo de otros obispos y sacerdotes, y dos jóvenes seminaristas portugueses, que traducían la carta, una sola página escrita en portugués, para todos los presentes en la habitación”.
    Dijo que las palabras de Nuestra Señora eran muy escuetas y específicas; y ante la pregunta de un oyente que le contaba que años atrás escuchó a un jesuita en Perth (Australia) decir que habría un futuro “papa” totalmente dominado por el Demonio, el padre Martin respondió.
    “Sí, parece que esta persona hubiera tenido alguna forma para leerlo o que le hubieran dado el contenido del Secreto. Es lo suficientemente vago como para hacerlo dudar a uno, pero parece ser ese”.
  • Fray Miguel de la Santísima Trinidad, frente al alegado extracto del Tercer Secreto publicado por el diario Neues Europa el 15 de Octubre de 1963 (y sobre la versión vaticana del 26 de Junio de 2000), declaró:
    El Tercer Secreto fue escrito en una sola hoja de papel. La visión revelada por el Vaticano el 26 de Junio de 2000 está escrita en cuatro hojas de papel y totaliza 297 palabras. Aunque el ‘‘extracto’ publicado en Neues Europa totaliza 797 palabras en Inglés. De ahí que es imposible que Sor Lucía pueda haber escrito las casi 800 palabras contenidas en este extracto en una pequeña hoja de papel, cuando le tomó cuatro páginas escribir menos de la mitad de lo contenido en la visión.
     
    Aunque en extracto, no hay conexión entre este texto [el de la visión del 2000] y las palabras conocidas de Nuestra Señora en el Tercer Secreto: ‘‘en Portugal se conservará siempre el dogma de la fe…’”.
  
Ahora profundizaremos en el documento publicado por Ratzinger y Bertone en el año 2000, conocido como el Secreto Vaticano, el cual aparece en cuatro páginas de cuaderno, sin márgenes y con sesenta renglones en total (estrellándose de frente contra los testimonios arriba citados):
  
TRANSCRIPCIÓN
J.M.J.
 
A terceira parte do segredo revelado a 13 de Julho de 1917 na Cova da Iria-Fátima.
 
Escrevo em acto de obediência a Vós Deus meu, que mo mandais por meio de sua Ex.cia Rev.ma o Senhor Bispo de Leiria e da Vossa e minha Santíssima Mãe.
 
Depois das duas partes que já expus, vimos ao lado esquerdo de Nossa Senhora um pouco mais alto um Anjo com uma espada de fôgo em a mão esquerda; ao centilar, despedia chamas que parecia iam encendiar o mundo; mas apagavam-se com o contacto do brilho que da mão direita expedia Nossa Senhora ao seu encontro: O Anjo apontando com a mão direita para a terra, com voz forte disse: Penitência, Penitência, Penitência! E vimos n’uma luz emensa que é Deus: “algo semelhante a como se vêem as pessoas n’um espelho quando lhe passam por diante” um Bispo vestido de Branco “tivemos o pressentimento de que era o Santo Padre”. Varios outros Bispos, Sacerdotes, religiosos e religiosas subir uma escabrosa montanha, no cimo da qual estava uma grande Cruz de troncos toscos como se fôra de sobreiro com a casca; o Santo Padre, antes de chegar aí, atravessou uma grande cidade meia em ruínas, e meio trémulo com andar vacilante, acabrunhado de dôr e pena, ia orando pelas almas dos cadáveres que encontrava pelo caminho; chegado ao cimo do monte, prostrado de juelhos aos pés da grande Cruz foi morto por um grupo de soldados que lhe dispararam varios tiros e setas, e assim mesmo foram morrendo uns trás outros os Bispos Sacerdotes, religiosos e religiosas e varias pessoas seculares, cavalheiros e senhoras de varias classes e posições. Sob os dois braços da Cruz estavam dois Anjos cada um com um regador de cristal em a mão, n’êles recolhiam o sangue dos Martires e com êle regavam as almas que se aproximavam de Deus.
 
Tuy-3-1-1944.
TRADUCCIÓN
J.M.J.
   
La tercera parte del secreto revelado el 13 de Julio de 1917 en la Cova da Iria-Fátima.
 
Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía:
 
Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz que es Dios: “algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él” a un Obispo vestido de blanco “hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre”. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.
 
Tuy, 3 de Enero de 1944.
   
No vamos a hablar tanto de la escritura, que es palmariamente diversa a los escritos indiscutidos en las Memorias de la Hermana Lucía (ya han habido estudios sobre el particular), sino en el contenido. Más allá de lo evidente, y a pesar de que Ratzinger reclamara que era algo simbólico y que la Lucía impostora dijese que no era sobre alguien específico, el Secreto Vaticano es un vaticínium ex evéntu, o en buen romance, “profecía de lo que ya pasó”. Peor, una hagiografía del non sancto Juan Pablo II (que contradijo el Totus Tuus de su blasón al profanar el Rosario de la Virgen al introducir los “Misterios luminosos” de su forja), presentándolo como asesinado (cuando en realidad sobrevivió al ataque con arma de fuego). Aparte, el Secreto Vaticano contiene una afirmación poco menos que próxima a herejía: la sangre de los mártires signando a los creyentes. Citará alguno el aforismo “Sánguis mártyrum semen christianórum est”, pero téngase claro que la Preciosa Sangre que Nuestro Señor Jesucristo derramó el viernes 25 de Marzo del año 33 en el madero santo y bendito de la Cruz del Calvario, es la única que nos obtiene remisión de pecados. Ningún mártir católico, por más fe que haya tenido, ni por más brutal que sea su muerte, puede equipararse con el Sacrificio de Cristo, renovado incruentamente en el Santo Sacrificio de la Misa Tradicional.
 
Aunado a lo anterior, el Secreto Vaticano no tiene conexidad con los otros dos mensajes conocidos y publicados en las Memorias de la Hermana Lucía:
“Nuestra Señora abrió sus manos una vez más, como lo había hecho los dos meses anteriores. El reflejo parecí­a penetrar la tierra y vimos, como un mar de fuego. Sumergidos en este fuego, los demonios y las almas de los condenados, como si fuesen brasas transparentes y bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían juntamente con nubes de humo, cayendo para todos los lados, semejante al caer de las centellas en los grandes (incendios) sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor (debió ser al encontrarme con esta vista que dí ese ¡Ay! que dicen haberme oído). Los demonios se distinguían por formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, mas transparentes como negros carbones en brasa. Esta vista fue un momento, gracias a nuestra Madre del Cielo, que antes nos tenía prevenido de llevarnos para el Cielo (en la primera aparición). Si así no fuese, creo que tendríamos que morir de susto y pena.
 
Asustados y como para pedir socorro, levantamos la vista para Nuestra Señora que nos dijo:
Visteis el Infierno, para donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a Mi Inmaculado Corazón. Si hicieren lo que Yo dijere, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra va a acabar. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando viereis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la grande señal que os da Dios de que va a castigar el mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al santo Padre. Para impedir esto, vendré a pedir la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados. Si atendieren Mis pedidos, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas. Por fin Mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me ha de consagrar Rusia, que se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de paz. En Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe...’”
 
Admitamos que el Tercer Secreto contiene una visión. ¿No sería lógico que también se explicara su significación, máxime cuando Jesús nunca habló en clave, sino en forma abierta? Como es Jesús, María también es. Ella nunca hablaría oscuramente ni burlaría el entendimiento de sus devotos, antes bien, si les mostró una visión, les explicaría el sentido de la misma para que todos entiendan. Sólo así tendría sentido que al final de la Tercera Aparición, Nuestra Señora les ordenó a Lucía y a Jacinta que todo lo que estaban escuchando se lo contaran a Francisco Marto (que aunque veía, no oía a la Virgen ni podía hablar con Ella). La ausencia de explicación de la visión contenida en el Secreto Vaticano, y el documento explicativo Mensaje de Fátima por Ratzinger y Bertone, sustentado casi únicamente en el jesuita Edouard Dhanis (que como se dijo anteriormente, consideraba la mayor parte del mensaje de Fátima una invención de la Hermana Lucía), son hechos que manifiestan la falsedad del Secreto Vaticano.
 
La falsa Hermana Lucía aprobó en su totalidad la versión e interpretación anexa del Secreto fabricado por el Vaticano, confirmando que se refiere a Juan Pablo II. El conocimiento de este hecho no es obtenido por cartas que pueden ser muy bien forjadas, sino con innegable evidencia fílmica: el vídeo de la “Hermana Lucía” en el año 2000, cuando estuvo en Fátima para las “Beatificaciones” de Jacinta y Francisco Marto. Destácanse dos momentos dentro de la ceremonia:
  • En este evento, el “cardenal” Ángelo Sodano anunció que el Vaticano iría a revelar el Tercer Secreto de Fátima, y que éste concierne al intento de asesinato del antipapa Juan Pablo II. Todos los que asistieron a ver este evento pudieron ver la reacción de la “Hermana Lucía”: ¡ella hizo gestos claros e inequívocos que significan su aprobación y acuerdo completo con el “cardenal” Sodano y su aseveración! A los ojos de cualquier persona honesta y lógica, esto es prueba absoluta de que la mujer allí presente no puede ser la verdadera Lucía de Fátima, sino una impostora y agente de la secta deuterovaticana.
  • Al recibir la “comunión” de manos de Juan Pablo II ese mismo día, la “Hermana Lucía” procedió de una manera extraña: Extendió sus manos, como queriendo recibir la “comunión” en la mano. Siendo mucho más astuto (quizá para salvar su imagen de “conservador”), y sabiendo que destruiría todo el protocolo, Juan Pablo II dudó y extendió la mano para darle la “comunión” en la lengua. Pero nada más haber manducado la “sagrada forma”, “Lucía” aseguró la mano de Juan Pablo II y la besó (acto completamente extraño, toda vez que tuvo muchas oportunidades para rendirle parias al Antipapa, pero ¡ella no pudo esperar hasta después de su acción de gracias después de la “Comunión” o el final de la “Misa”!) Además, creemos que un alma tan devota y consagrada a la Reparación como lo fue la verdadera Lucía de Fátima JAMÁS Y NUNCA pensaría en recibir en la mano. Es claro que la impostora Lucía de Coímbra era demasiado celosa en cumplir su escena de devoción filial al Antipapa Juan Pablo II, y se precipitó a tomar su mano luego de “comulgar”.
 
Sobre esto, el “grunerita” Mark Fellows, en su libro Fátima en Crepúsculo, página 327, reconoce que:
“De hecho, su vitalidad [de la Hermana Lucía] en Fátima en el 2000 fue casi inquietante. Ciertamente que a causa de su radiancia, y de su nueva jovialidad para con Juan Pablo [II], fue la beatificación de sus dos primos. Entre tanto, ella se mantuvo exuberante hasta frente a la versión del Tercer Secreto del cardenal Sodano, al punto de hacer largos y extraños gestos para el auditorio”.
 
Pero falla en la consecuencia: él admite como cierta a la falsa “Hermana Lucía” que aprobó completamente la versión e interpretación vaticana del Tercer Secreto de Fátima. Todo el que acepte a la agente guisada de monja carmelita como la verdadera Lucía de Fátima, debe necesariamente aceptar incondicionalmente el Tercer Secreto del Vaticano y su interpretación como el intento de asesinato de Juan Pablo II el 13 de Mayo de 1981 por Mehmet Ali Ağca. Por ello, casi todos los tradicionalistas coinciden en que la versión (e interpretación) del Vaticano del Tercer Secreto no era auténtica, sino otra mentira, otra conspiración. La “Hermana Lucía” impostora es de la misma laya. Es por eso que los gruneritas y los conciliares obstinados se ven forzados a hacer de todo para disculpar las innumerables afirmaciones de la impostora Lucía de Coímbra que refutan su posición de ellos.
 
Y a todas estas, si la monja que tanto publicitaban apoyando la apostasía del Vaticano II y sus antipapas es una falsa Lucía, ¿qué pasó con la verdadera Sor Lucía de Fátima? Contrario a los que postulan que muriera el 31 de Mayo de 1949 (posibilidad que desestimamos por las razones anteriormente expuestas), ¡LA ASESINARON A FINALES DE 1958 (quizá en torno a los días de la elección de Juan XXIII bis), Y LA REMPLAZARON CON LA IMPOSTORA! Esto se infiere de una carta enviada a los hermanos Miguel y Pedro Dimond OSB por una mujer (convertida al Catolicismo tradicional), cuya familia estaba relacionada con altos grados de los Illuminati y de la Masonería. Aquí un fragmento de la comunicación (juzgue el lector su veracidad):
“Caros hermanos del Monasterio de la Sagrada Familia... Como os conté por teléfono, tengo algunos parientes muy oscuros... [un masón mundialmente conocido] es el hermano de X [nombre removido para preservar el anonimato de la autora] que era casado con mi tía-abuela. Todos mis parientes maternos eran masones Illuminati de grado 33. Mis abuelos estuvieron en la logia Estrella de Oriente… Yo sé que debo, en este momento, parecer una enajenada gritando. No lo soy... Cuando yo tenía cinco años, mi madre organizó una reunión. Hubo varias cosas que acontecieron que son demasiado horribles para consignarse en papel sobre estos encuentros. En pocas palabras, ellos básicamente hacen sacrifícios a Satanás. Yo tuve un nuevo hermano llamado [x]... Mi madre no sabía entonces [que x] haría parte de las ‘ceremonias’. Ellos lo pusieron dentro de lo que parecía ser una gran sartén de lata [y lo torturaron] para saber el futuro... [felizmente, no acontecieron por causa de eventos intervinientes]... [Mas] una de las cosas que fueron dichas en ese terrible día era que ellos habían acabado de matar a la Hermana Lucía (pensaba que estaban hablando de una hermana que no sabía que tenía, a la que habían asesinado). Cuando yo pregunté, ellos respondieron ‘No, estúpida... ella es una monja’. El significado de esto sólo se tornó claro años después. Estábamos en 1958, a finales de Octubre cuando esto sucedió (me acuerdo de esto porque mi hermano había acabado de nacer). Sé que me escucho como una mujer loca, pero esa es la verdad...”
Esto confirma lo que la Santísima Virgen le dijo a Sor Lucía de Fátima en su segunda aparición (13 de Junio de 1917): “Mas tú quedarás aquí un tiempo más (y las palabras de esta última a su prima Jacinta Marto: “yo quedo con el Corazón Inmaculado de María, pero algún tiempo”), a fin de redactar el Tercer Secreto, propagar la devoción al Inmaculado Corazón de María y ver la Consagración de Rusia por parte de Pío XII mediante la Carta Sacro Vergénte Anno. Y en cuanto a la impostora que después de la muerte de Sor Lucía de Fátima apareció a instancias del Vaticano modernista, permaneció convenientemente hasta el 13 de Febrero de 2005, cuando murió, y su celda en el Carmelo de Coímbra fue sellada por orden de Ratzinger (luego la reabrieron).
  
Lucía dos Santos (1907-1958), Mártir de la Fe
 
RUSIA Y EL MITO DE “PORTUGAL, ESCAPARATE DE NUESTRA SEÑORA”
El presbítero Nicholas Gruner, John Vennari, y otros, sostienen, para justificar sus apelos inútiles y trasnochados por la Consagración de Rusia, que los obispos de Portugal consagraron su país al Inmaculado Corazón de María el 13 de Mayo de 1931, y que desde entonces hubo un renacimiento del Catolicismo en esa nación. Incluso, llegan a afirmar que de consagrarse Rusia, sucederá lo mismo (aunque en una medida mucho mayor, obviamente).
 
Ellos nunca aceptarán que Nuestra Señora JAMÁS DIJO que con la Consagración de Rusia por Pío XII se convertiría al Catolicismo, sino que se convertiría a la paz, esto es, que cesaría de perseguir a la Iglesia Católica, como efectivamente sucedió: En primera instancia, Josef Stalin murió el 5 de Marzo de 1953, y al poco tiempo, el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética condenó su proceder; y en segunda instancia, el 25 de Diciembre de 1991 la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas dejó de existir como Estado. Está escrito:
“Cum placúerint Dómino viæ hóminis, inimícos quóque ejus convértet ad pacem” [Cuando los caminos del hombre complacen al Señor, convertirá a la paz incluso a sus enemigos] (Proverbios 16, 7).
  
Y en portugués, el vocablo conversão es empleado no solamente en el ámbito religioso, sino en cualquier sentido: cambio, transformación, alteración... Por otra parte, el Portugal salazarista, un país de mayoría Católica, nunca se volvió un país oficialmente Católico. La Carta Política de 1933, proclamada por António de Oliveira Salazar, ni menciona a Dios Uno y Trino ni declara al Catolicismo como religión del Estado Novo. Muy por el contrario, el artículo 45 prescribe la libertad de culto público a todas las religiones (contrario a los Derechos de Dios y al Orden Social y Político Católico), y el artículo 46 mantiene la separación Iglesia-Estado establecida por el gobierno masón de la Primera República portuguesa:
“Sem prejuízo do preceituado pelas concordatas na esfera do Padroado, o Estado mantém o regime de separação em relação à Igreja Católica e a qualquer outra religião ou culto praticados dentro do território português, e as relações diplomáticas entre a Santa Sé e Portugal, com recíproca representação” [Sin perjuicio de lo preceptuado por los Concordatos en la esfera del Patronato, el Estado mantiene la separación en relación a la Iglesia Católica y a cualquier otra religión o culto practicado dentro del territorio portugués, y las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Portugal, con recíproca representación]. (António de Oliveira Salazar. Decreto 22:141-Constitución de la República Portuguesa. En Diário do Govêrno, Serie I, n° 43 -Suplemento-. Lisboa, 22 de Febrero de 1933, pág. 230)
  
En suma, el hecho de que Salazar mantuviese la masónica separación Iglesia-Estado en su Constitución de 1933 (contrario sensu, el Generalísimo Francisco Franco, en el artículo 6 del Fuero de los Españoles proclamaba que el Estado protegería la profesión y práctica de la Religión Católica), es una prueba que destruye la soñada conversión a la Catolicidad de Rusia (que sucederá infaliblemente con el Triunfo Final) como fruto de la Consagración.
  
CONCLUSIÓN
El Vaticano conciliar es evidentemente antimariano, al silenciar el mensaje de Nuestra Señora de Fátima, al ocultar deliberadamente por tanto tiempo el Tercer Secreto, y alentando el ecumenismo, la herejía y la alteración de la Ley de Oración y Creencia. Y es dable afirmar que Sor Lucía de Fátima recibió la palma del martirio hacia finales de Octubre de 1958, quizá por ordenes expresas de Montini. A comienzos de 1959, Lucía de Coímbra sale a la escena para legitimar el Concilio Vaticano II y sus antipapas, como también el falso Tercer Secreto de 2000. ¿Por qué se dio tal maniobra? ¡PORQUE LOS CONCILIARES SABÍAN QUE SI IBAN A FALSIFICAR EL SECRETO, DEBÍAN ELIMINAR A LA PERSONA QUE LOS PODÍA DESENMASCARAR TEMPRANO! Y porque Montini, siendo como era judío asquenazí, PROFESABA UN GRAN ODIO CONTRA LA VIRGEN MARÍA, QUE HABÍA DECLARADO “MALDITA” A LA MASONERÍA DE LA CUAL ÉL ERA MIEMBRO.
 
Aquellos que tienen dificultad en aceptar esto, les pedimos que se enfoquen en dos cosas:
  1. Nuestro Señor dice que en los últimos días el engaño será tan profundo que hasta los elegidos serían engañados si esto fuese posible (Mateo 24), y una Sor Lucía impostora fue crucial para los planes del Demonio de engañar al mundo sobre el tema de Fátima;
  2. Todo tradicionalista que no acepte la versión vaticana del Tercer Secreto de Fátima (publicado en el año 2000), está predispuesto a reconocer que hubo una impostora “Hermana Lucía”, pero simplemente hay quien aún no se apercibe de la situación, o no es lo suficientemente honesto o lógico para admitirlo.
 
Hay tantos que desprecian las evidencias contra la apostasía que representa el Vaticano II y contra la Nueva Misa Montini-Bugniniana simplemente porque la “Hermana Lucía” aceptó una y la otra. Sepan ellos que no se pueden rechazar los actos de fe basándose en lo que piensan que otra persona cree.
“Mas aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncie un evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. Así como ya os lo dijimos, ahora os lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio diferente de aquel que recibisteis, sea anatema”. (Gálatas 1, 8-9)
 
Mas infelizmente, faltándoles la verdadera fe, escogieron seguir a hombres en lugar de Dios, y estaban en realidad siguiendo a una completa impostora que defendió a la infame iglesia conciliar, que al igual que sus hermanos los herejes protestantes, odia a la Virgen Santa María y ha querido silenciar sus palabras. Pero Dios, previendo todo esto, tuvo a bien permitir que se descorra el velo, y que hayan almas que disciernen y proclaman que la Apostasía existe y desde arriba, la Verdad de que la Iglesia Católica nada tiene con la deuterovaticanidad, y el Juicio final sobre los apóstatas y sus agentes y seguidores.
 
¡QUE DIOS NOS AYUDE A PERSEVERAR EN LA GUERRA SANTA CONTRA LA ROMA APÓSTATA Y USURPADORA!
¡NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE FÁTIMA, RUEGA POR NOSOTROS!
 
Jorge Rondón Santos
13 de Mayo de 2017 (Año Mariano)
100 aniversario de la primera Aparición de Nuestra Señora del Rosario de Fátima y la consagración episcopal de Eugenio María Pacelli (Papa Pío XII, Mártir de la Fe); Fiesta de San Roberto Belarmino y Dedicación de la iglesia de Santa María de los Mártires (antiguo Panteón de Agripa)